Ookami wa Nemuranai: Episodio 14.6 - 14.7 - 14.8

Autor: 支援BIS (ShienBIS)

Traducción en Inglés: Sousetsuka. (https://www.sousetsuka.com/p/blog-page.html)

Traducción en Español: Torno Traduce.

14.6:

–Hm… parece ser que está fijado.-concluyó Norma.

–¿Está fijado?

–Tu ojo. Está fijado a ese estado. Es distinto de estar 「Sobrescrito」. Alguna magia de nivel superior dejó a tu cuerpo fijado en una configuración donde no tienes un ojo izquierdo. Lo que no sé a ciencia cierta es QUÉ te lo dejó así.

–Quizás sean los 「Curativos Superiores」.-pensó Lecán.

En su mundo original, hacer medicina de ese tipo era muy difícil, hasta el punto en donde no sabría ni siquiera como empezar si quisiese intentarlo. Tomaba mucho trabajo e ingredientes extremadamente caros. Por ende, cada uno costaba un ojo de la cara.

N/T: SÍ, EL TRADUCTOR (Y SUPONGO QUE EL AUTOR) HACEN EL JUEGO DE PALABRAS TAMBIÉN. ¡SE AGUANTAN!

Todavía le quedaban cuatro, pero ya había usado tres antes de saltar por el 「Agujero Negro」. Tal vez fueron ellos los que le dejaron el cuerpo “fijo” en ese estado.

Sin embargo, al final, no era más que una hipótesis. Tal vez podría averiguarlo si le diese uno de ellos a Norma, pero no estaba lo suficientemente interesado como para reducir en uno los que le quedaban.

Él jamás había sido un erudito en primer lugar. Con saber que no podía curarse el ojo con la 「Recuperación」 o 「Purificación」 de Eda, las pociones rojas o 「Restaurativos Mayores」 le bastaba. No había mucho mérito en saber el por qué.

–¿Entonces una 「Cura Santa」 podría hacer algo ahora que mi ojo está en este estado?

–Bueno, yo creo que sí. Mi padre había recolectado muchos documentos sobre ellas, ¿viste? Por lo que entendí, no debería haber ningún problema. Sin embargo, como ni yo ni mi padre hemos visto sus efectos por cuenta propia, son todo especulaciones.

–Ya veo… en ese caso, con heridas como esta, ¿es mejor 「Recuperación」 o 「Purificación」?

–Depende en qué la haya causado. Yo usaría la primera en heridas hechas por medio normales y la otra en cosas que tengan involucradas venenos o maldiciones.

–Entiendo.

–Norma-sama, su carruaje.

–Ah, entendido. Lecán, Eda; hoy vamos a hacer visitas domiciliarias.

14.7:

Los tres visitaron seis casas.

No estaba seguro de qué tipo de trato habían hecho de antemano, pero la primer visita domiciliaria les envió un carruaje que los escoltó hasta la siguiente.

Ambas casas adonde fueron eran de personas con mucho dinero, y en ninguna fueron directo a tratar con los pacientes. Antes, fueron servidos té y forzados a esperar.

Norma aprovechó esos instantes para seguirles enseñando sobre anatomía.

Habiendo examinado a los pacientes, ella decía lo que había descubierto sin saltarse detalles y pondría, sea a Eda o a Lecán, a usar 「Recuperación」. Por supuesto, también les daba directivas sobre la manera correcta de utilizarlo.

Tampoco se iban de las casas al terminar los tratamientos. Los efectos de la magia volvían a los pacientes muy parlanchines. Además, sus familias o sirvientes siempre preguntaban como se encontraban, y si iban a poder recuperarse sin problemas.

Y así, terminó por oscurecerse por completo para cuando llegaron a la última casa.

De los seis pacientes, el quinto fue un anciano y el primero fue un infante.

El momento en que Eda vio al bebe durmiendo con una expresión de dolor, corrió sin dudarlo.

–Doctora, ¡por favor déjeme tratarlo!

A pesar de sus deseos, Norma hizo responsable a Lecán del tratamiento. Aun si ella estaba decepcionada, Eda jamás se quejaría.

–Está tan preocupada que quizás invoca una 「Purificación」 por error.

De hecho, Lecán estaba tan preocupado como ella.

Tema aparte, la forma en la que Norma examinaba a las personas era algo que tambíen valía la pena aprender.

Primero, la estructura ósea: todo el cuerpo humano, desde su estructura básica, sus movimientos y demás funcionaban gracias a ella. Al pelear, eran lo primero que uno debía proteger, por lo que le servía en gran manera aprender como debía tratarlos en caso de que se lesionase.

Después, como respirar adecuadamente, la comida necesaria para mantenerse sano y el funcionamiento de varias de sus entrañas.

Todo era útil para aprender donde debía priorizar el cuidado, y donde debería centrar sus curaciones si hubiesen problemas.

Nunca había sido una persona muy estudiosa. Las cosas que aprendía de Norma eran el primer conocimiento que aprendía así, junto a un profesor.

Posteriormente, Eda y él fueron a comprar ingredientes al regresar. Allí, se toparon con una mujer de mediana edad en frente de su casa. Su aprendiz se quedó charlando con la vecina, mientras que Lecán siguió para adentrarse en su propiedad.

Disfrutando un licor poco a poco, charló de nimiedades con Eda una vez se acomodaron.

–Hey, Lecán… ¿sabías que alguien se iba a mover a la casa vacía de la izquierda?

–Hm.

Siendo sincero, no le interesaba en absoluto.

14.8:

Al día siguiente, volvieron a trabajar al centro médico. Aun si no estaban tan llenos como el día anterior, todavía tenían que lidiar con un montón de gente.

Ahora, Norma les preguntaba a ambos su opinión después de cada diagnóstico.

Lecán podía explicar qué entrañas generaban que problemas, o qué huesos eran responsables de que dolores, por lo que terminó aprobando.

Eda, sin embargo, era una bestia completamente distinta. “La tos viene de un problema en la boca” o “los dedos fríos son un problema en los dedos”; no había aprendido nada sobre las enfermedades y qué las causaban.

En consecuencia, cuando Norma le preguntaba por las hierbas para tratar a los pacientes, siempre daba respuestas horribles y sin sentido.

Al otro día, siguió una ronda más de visitas a domicilio. Fueron a casas más modestas; Lecán no mantuvo cuenta, pero sabía que acudieron a más de veinte pacientes. Cada uno de ellos pidió por una 「Recuperación」, el dinero con el que pagaron sacado de cualquier lado con tal de tratar a sus parientes, esposas o hijos de sus dolencias.

Cuando Eda estuvo por emanar una luz azul, la detuvo e hizo el hechizo por su cuenta. Parecía ser que, si perdía concentración, terminaría usando 「Purificación」.

Norma dio sus valoraciones una vez volvieron a base.

–No están aquí desde hace tanto y acá me encuentro, sorprendida del salto gigante que hizo Lecán en tan poco tiempo. Tu conocimiento en como usar tu magia de sanación ya está al nivel de un médico adepto.

–Todo gracias a vos, Norma.

–Y tú, Eda.

–¡Sí!

–No aprendiste casi nada de diagnosticar, enfermedades o de como está compuesto el cuerpo humano.

–S-sí…

–Pero sí aprendiste como examinar el cuerpo de una persona antes de usar tu magia en ellos.

–¡Sí!

–Y eso lo pusiste en práctica de una manera extraordinaria. De hecho, tus 「Recuperaciones」 están al nivel de un prodigio; siempre sabes la mejor manera de curar a un paciente con sus debidas particularidades. No tendrías nada que envidiarle a un médico veterano…

–A-ah.

–El paciente en el que casi usaste 「Purificación」 por error tenía síntomas que, de no usar esa magia, no se hubieran ido. Es por eso que tu cuerpo actuó por su cuenta.

–Oh… ¿en serio?

–Eda.

–¿Sí?

–Te acabas de graduar.

–¿Eh?

–Si te soy sincera, ya no me queda nada más por enseñarte.

–¿E-eh? ¿Cómo?

–Ah, qué bueno, Eda. Felicidades.

–¿P-puedo venir acá, aun si no estudio?

–Sí, que te hayas graduado no significa que no te quede nada por ver. Lecán, todavía te haría bien seguir viniendo.

–Cuento con vos. Nos vemos mañana.

–Volvieron a casa, no sin antes comprar los ingredientes para la comida.

–Ah, ¡mirá, Lecán! Parece que ya se mudaron nuestros vecinos. Veo que tienen las luces prendidas.

–Hou. Ya veo.

–Sea quien sea, la gente de esa casa no nos compete en absoluto.

… o eso pensó Lecán.

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