Ookami wa Nemuranai: Episodio 14.14
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Traducción en Inglés: Sousetsuka. (https://www.sousetsuka.com/p/blog-page.html)
Traducción en Español: Torno Traduce.
Ambos guerreros salieron hacia el patio. Lecán sacó su 「Filo de Rusk」 del 「Almacén」, el crepúsculo sumiéndose encima de ambos y su entorno, con la llegada de la noche inminente sobre el pueblo.
Arios, al salir, tenía en sus manos una espada corta, tal y como le había dicho. Seguramente la había sacado de una 「Caja」 que traía consigo.
Detrás de ellos, Eda los siguió de cerca.
–Si querés ver, quedate en esa esquina y no te muevas un paso.
–Mhm.
El justo espacio del patio se sentía como las profundidades de un calabozo.
Hoy, Lecán no llevaba su 「Sobretodo del Rey Oso」. Estar con ropa tan ligera frente a un espadachín tan capaz le hizo tensar el cuerpo; dicha tensión no era algo que le disgustase.
Arios empuñó la Kodachi con el lado del filo mirando al frente y hacía abajo, listo para apuñalarlo.
–Arios, ¿no sabés cómo usar una espada corta con un agarre inverso?
–¿Agarre inverso? ¿Va a querer, entonces, que le enseñé a Eda una postura reactiva?
–¿Reactiva?
–Ergo, una postura centrada en la defensa.
–Hm, sí, preferiría eso.
–No se preocupe. La esgrima que se me ha impartido cubre técnicas con agarres superior, inferior, interno y externo. Ella será capaz de pelear en cualquier lado, sea un campo abierto o un pasillo estrecho.
–Me parece bien.
Esas fueron las últimas palabras que intercambiaron.
–En una pelea entre una espada corta y una larga, tendría que ser yo quien tome la iniciativa.-con eso en mente, Lecán dio un paso hacia delante.
Arios, en respuesta, saltó a su encuentro.
–Hou…
Una embestida rápida y letal sin movimientos preliminares. Su habilidad era genuina.
Empuñó la espada y su brazo derecho con su mano izquierda y siguió su avance.
Lecán blandió su arma en un corte descendente, pero…
–¡No, esto no es correcto!
Si seguía con esa trayectoria, su espada sería desviada y Arios entraría en el rango que le dejaba atacar su pecho.
Para corregirse, El Lobo dobló ambas rodillas para atajarlo. Si Arios no se detenía, sería aplastado por la diferencia de pesos.
Por supuesto, el joven evitó ese destino con un giro hacía la izquierda de su contrincante.
–Bien.
Con la cabeza en frío, Lecán hizo uso de la posición en la que estaba para saltar en la dirección en la que había huido.
Sorprendentemente, Arios siguió su direccionamiento sin problema, dándole protagonismo al filo de sus reflejos y a la flexibilidad de su cuerpo.
Antes de que la kodachi pudiese atravesar su costado izquierdo, Lecán torció su cuerpo y la desvió con muy poco esfuerzo. Sin embargo, dicha maniobra fue inútil; fue el 「Filo de Rusk」 la cual salió volando hacia la derecha.
–Otra bien hecha.
Para cuando Lecán terminó de alabarlo en su mente, la hoja más chica volaba a su indefenso abdomen, tal y como había previsto. Usó su mano izquierda para parar la mano con la que Arios sostenía la espada.
Los dos se quedaron quietos por unos momentos.
–¡Fuerza, Arios-kun!
–Un momento… ¿por qué lo estás porreando a él?
El brazo izquierdo del espadachín se había torcido, agarrando con fuerza el lado sin filo del arma. Lecán, que solo había estado peleando con una mano, no tenía chance de poder desviar sus ataques si blandía la kodachi de esa manera.
Todavía no había acabado con él, así que solo optó por empujarlo a un lado y soltarle el brazo.
Arios se cayó con un resbalo luego de arrastrarse por el piso. Aun con todo eso, no perdió el balance y siguió en posición de combate.
El Lobo le dio la espalda mientras terminaba de levantarse.
–¡Es tu chance, dale! ¡Está de espaldas!
–… ¿No estás de mi lado?
Aun si no había pasado mucho tiempo desde que arrancaron la pelea, ya había oscurecido. El ojo desnudo del humano estaba muy limitado en un entorno así.
Una pelea entre espadas se definía por las distancias. ¿Cómo pelearía en una situación donde tus propios sentidos te mentían sobre algo tan importante?
… mientras pensaba eso, Arios se desvaneció por completo. Más bien dicho, su presencia desapareció.
–Esto sí es una sorpresa.
Por supuesto, podía verlo perfectamente gracias a su 「Vista Tridimensional」. Sin embargo, si ese no hubiese sido el caso, estaría completamente a su merced.
–¿Será algún tipo de habilidad o dote?
A la par que pensaba, podía sentirlo acercarse.
Habiéndole mostrado a Lecán un movimiento que cambiaba constantemente cuando contratacaba, los ataques de Arios eran muy obvios y monótonos al pasar en la ofensiva. No había nada que lo sorprendiese.
–Fwoosh…
Sin siquiera girar la cabeza, El Lobo blandió la espada en su dirección. A Arios le tomó demasiado tiempo reaccionar por haberse dedicado completamente al ataque, por lo que solo pudo desviar el ataque a duras penas.
No importaba que lo hubiese hecho, sin embargo, pues perdió de vuelta su balance y no pudo responder a su ofensiva cuando Lecán se dio vuelta.
Tal y como había hecho antes, el Jittol lo agarró en donde él tenía su mano sobre la espada. Para concluir, tenía la mano derecha levantada y lista para atacar en cualquier momento. Arios no pudo sino sentir un escalofrío al imaginar ser golpeado por un puño que antes había destruido una pared de piedra.
–Terminamos.
Con esas palabras cortantes, el joven espadachín se arrodilló con la cabeza gacha.
–He perdido.
–Sí.
–No puedo creerlo, Señor. ¿Cómo pudo ver a través de 「Andar del Viento 」 (Sfada)?
–¿Esfada? ¿Así se llama la técnica que usaste para ocultarte?
–Sí. Es una forma de moverse que pasa de maestro a aprendiz en la escuela donde aprendí.
Entonces era una habilidad que se podía aprender.
Aprender eso fue la pieza que derrumbó la idea de que Arios se quedase en cinco días de la mente de Lecán. Aprender eso y poder hacerlo siquiera la mitad de bien que él sería extremadamente beneficioso para Eda.
Además, no sabía que las espadas cortas podían usarse tan bien. ¿Y quién mejor que alguien cómo él para enseñarle?
Solo había una cosa que podría complicarle su plan.
–Arios, ¿venden espadas cortas de un solo filo cómo la que tenés acá en Vouka?
–No creo, no. En mi opinión, creo que sería más rápido pedirle a un herrero que haga una en vez de ir a buscarla. No obstante, también se puede usar la técnica que demostré si se tiene un escudo en el brazo izquierdo.
–Ya veo… que así sea. Enseñale a Eda cómo usar las espadas cortas.
–¿Eso significa que aprobé?
–Sí, aprobaste. Tanto para eso como para tu pupilaje. Sin embargo… mirá, no sé muy bien como enseñarte a pelear. Vos veme a mí y sacá tus propias conclusiones.
–Por supuesto. Sería un honor.
–Antes dije cuatro o cinco días; olvidate de eso. Sumémosle un día más y que sean seis, así tengo tiempo de terminar mis asuntos. Sabé igual que puedo tardar más, porque esto no depende de mí solo.
–Entendido. Entonces, si entiendo bien, ¿solo debo enseñarle a Eda-san los conocimientos básicos de como usar una Kodachi con una postura defensiva?
–Mhm. Iré con ella al Calabozo Ninae después. ¿Fuiste alguna vez?
–No, jámas.
–¿Jamás? Bueno, nos vas a acompañar.
–Por supuesto.
–Mientras estamos ahí, aprovechate y robá todo lo que yo sé sobre la espada.
–Muy bien.
–Por último, ¿podrías enseñarle a Eda una técnica para borrar su presencia?
–Puedo intentarlo, pero al final dependerá de si ella tiene o no la aptitud.
–Bueno, descubrí si tiene o no la aptitud y trabajá desde ahí.
–Así será.
–Ah, Lecán.
–¿Mhm?
–Dijiste seis días… ¿eso significa que vas a ir al orfanato?
–Sí, estás en lo correcto.
–¿Hm? ¿Adónde planea ir, Lecán-dono?
–A un lugar lleno de enemigos muy temibles.
–¿Qué clase de bestia podría ponerlo a vos nervioso…?
–Podrían ser los enemigos más duros a los que me he enfrentado en toda mi vida. Primero pensé en posponerlo, pero no; es hora de acabar con ellos.
No importaba que ella dijese que los chicos lo adoraban, él jamás podría acostumbrarse a ellos. Sentía que, si no hacía esto de una vez por todas, no sería capaz de disfrutar su estadía en Ninae por completo.
Antes de disfrutar de las cosas placenteras, debía lidiar con las cosas feas.
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