Ookami wa Nemuranai: Episodio 11.3
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Proveedor de Traducción en Inglés: Sousetsuka.
Traducción en Español: Torno Traduce.
–Bueno, ¿qué hago ahora?
Lecán pensó, inseguro de como seguir. Primero, necesitaba consultar con sus dos compañeras antes de que volviesen al pueblo.
Para eso, necesitaba encontrarse con ellas en la puerta oeste. Esto no se le haría muy difícil con Nike, dado que era portadora de una increíble cantidad de maná.
Aun con eso dicho, habían muchas personas destacables en este pueblo que podrían llegar a activar su habilidad en vez de ella.
–Fumu…
Luego de mucha consideración, decidió dejar el pueblo por la entrada antes mencionada. Estaba acostumbrado a acampar, y tenía que probar algunas cosas que no era posible hacer dentro de Vouka.
Entre lo más importante, necesitaba practicar disparar 「Lanza de Fuego」 desde su mano izquierda.
En un terreno alejado del camino principal, a unos cinco mil pasos de la puerta oeste, hizo campamento y empezó su entrenamiento, completamente devoto a él.
Inesperadamente, se le hizo bastante difícil.
El problema no radicaba ni en su poder ni en la invocación en sí, sino en su precisión y tiempo que le tomaba canalizarlo.
Siguió con terquedad hasta que usó todo su maná, y durmió lo suficiente como para que su energía interna se recuperase.
–Bueno, supongo que empezar desde lo más difícil solo va a hacer que empeore mi control de la magia en general.
Con eso en mente, comenzó a practicar 「Linterna」 desde su mano izquierda. A pesar de ya poder hacerlo a cualquier distancia sin siquiera tener que decir el nombre, Lecán decidió hacerlo paso por paso.
Podía sentir como el maná salía desde su cuerpo y viajaba hacia sus dedos, donde convergía y se convertía en el hechizo.
–Esto es trivial. No es difícil hacer que mi maná fluya, pero se vuelve más tosco cuando sale de mi cuerpo desde la mano izquierda. Tengo que ajustar eso.
Luego de varias pruebas, Lecán se percató que el hechizo se volvía más incontrolable conforme trataba de apuntar con sus dedos o su mano.
Entonces, dejó levantado su brazo sin ejercer presión, cerró todos sus dedos excepto el índice y practicó converger luces únicamente en ese dedo.
No parecía surtir efecto al principio, pero lentamente empezó a controlar su intensidad y tiempo tal y como pudo hacerlo antes.
Cuando cayó la noche, hizo un fuego y empezó a disfrutar de carne en una barbacoa junto con un poco de cerveza.
–Jamás pensé que iban a volver hoy. Probablemente estén de camino a Vouka desde Golbul ahora mismo, o quizás se hayan quedado en Golbul otra noche.
El Lobo se despertó a la mañana siguiente y continuó practicando a sus anchas. Como ese lugar estaba rodeado por colinas y lejos de la carretera, no tenía que temer ser descubierto.
–Ni siquiera suelen haber tantas personas que viajen entre Golbul y Vouka. Puedo estar tranquilo.
Pasado el almuerzo, Lecán practicó 「Flecha de Fuego」 con su mano izquierda, y encontró poco éxito si las invocaba con su brazo colgando. El tiempo de invocación era muy largo, y no era para nada preciso; tan preciso era, incluso, que lo dejó perplejo.
Entonces, probó dispararlo desde su dedo izquierdo sin flexionarlo, pero tampoco tuvo buen resultado, pues el flujo de maná era pésimo.
Luego de muchas pruebas, solo pudo lograr dispararla con el brazo levantado y el índice fuera, pero era muy lenta y casi ni era capaz de controlarla.
Sí doblaba su brazo derecho, hacía un puño con su mano izquierda y la disparaba desde su índice con el hombro estirado para adelante, salía mucho mejor. Con este descubrimiento, uso la ultima medicina de recuperación de maná que le había entregado Shiira y siguió con su practica.
Mientras prendía una hoguera y tenía su cena, fue interrumpido por tres 「Lobos Verdes」 (Oje).
Lecán se preparó para el combate. Mordió la carne de una horquilla, la cual tiró y agarró su espada a la par que masticaba.
Los tres lobos le acechaban mientras esperaban una chance para atacar. Repentinamente, tuvo una idea a la par que se abalanzaban sobre él.
–「Flecha de Fuego」.-murmuró El Lobo, y tres flechas salieron disparadas de su dedo índice, medio y anillar izquierdos mientras extendió su brazo hacía adelante. Dos de ellos murieron al instante, y el restante embistió contra él, aun faltándole una pierna. En respuesta, Lecán esquivó ágilmente y le cortó la garganta.
Tenía que tener cuidado. Si hubiese sido su vieja espada, le hubiera roto el cráneo con ella. Ahora, con el Filo de Rusk, debía tener cuidado con cuanta fuerza aplicaba sobre la hoja.
–…Fumu.
–…Puedo trabajar con esto.-pensó Lecán al ver sus dedos.
Jamás había intentado invocar varias 「Flechas de Fuego」 simultáneamente, pero su instinto le dijo que podría, por lo que lo intentó y fue exitoso.
Gracias a haber practicado los fundamentos de la invocación de hechizos una y otra vez, su maná fluía libremente a través de su mano izquierda, lo cual lo dejo probar esa loca idea que tuvo.
–…un momento.
Fue Shiira quien le dijo que había un mago capaz de invocar cien 「Flechas de Fuego」 a la vez, pero él tenía el obvio limitante de que un humano solo tiene cinco dedos en cada mano.
Frente a esto, recogió una brocheta clavada en el piso, la cocinó en el fuego y la comió una vez estuvo cocinada a su gusto. Posteriormente, levantó su dedo índice mientras saboreaba el sabor en su boca.
–「Flecha de Fuego」.
Cinco de ellas salieron disparadas y se perdieron en la noche.
–…Ooh.
–…Sí puedo hacer eso, entonces…
Lecán extendió los cinco dedos de su mano e imaginó un espectáculo donde cinco flechas salían disparadas de cada mano, y con ello…
–「Flecha de Fuego」.
Veinticinco flechas volaron. Eran meras 「Flechas de Fuego」, pero su numero las hacía emitir un brillo mucho más fuerte que el de una sola 「Lanza de Fuego」.
Pudo ver como todas ellas se estrellaban contra una colina, de la cual sacaron una parte.
–Esto es usable.-concluyó.
En la pelea de hace unos días, Gido había podido esquivar su magia. Esto no era algo que podría hacer una persona cualquiera, pero el viejo asesino fue capaz dados sus sentidos supernaturalmente afilados.
–Probablemente voy a encontrarme más personas así en el futuro, sean hombres o bestias mágicas.
–Si ese es el caso, veinticinco…no, cien 「Flechas de Fuego」 harían toda la diferencia.
Con esa idea, tragó otra brocheta y disfrutó como la carne se derretía en su boca y bajaba lentamente para descansar en su estómago. Después, se levantó y extendió ambas manos hacia el cielo para luego imaginar vívidamente la escena que pintaría el paisaje nocturno.
–¡「FLECHA DE FUEGO」!
Parecía como si el mismísimo sol hubiese bajado al bosque y lo iluminó por completo. Cien llamas flotaron y desaparecieron sobre el firmamento.
–¡Bingo!
Cada vez estaba más emocionado, sentimiento interrumpido únicamente por la aguda nausea que le acababa de invadir.
–… mierda.
Cayó inconsciente poco después.
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