Ookami wa Nemuranai: Episodio 10.12 - 10.13 - 10.14 - 10.15 - 10.16 / Fin del Episodio 10.
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Proveedor de Traducción en Inglés: Sousetsuka.
Traducción en Español: Torno Traduce.
10.12:
Los tres cruzaron dos montañas antes de volver a Golbul. En el camino, Lecán fue hecho sujeto de pruebas para que Eda puliese su 「Recuperación」 bajo la atenta mirada de Nike; su pupila parecía tener un suministro infinito de maná mientras Eda lo invocaba una y otra vez.
Uno se volvía mejor en la magia conforme más la usaba, y para usarla, se necesitaba energía mágica; maná. En este aspecto, Eda tenía dentro suyo un talento monstruoso, que le permitía practicar cuánto quisiese.
Para cuando llegaron a la ciudad-calabozo, sus heridas eran algo del pasado, y su cuerpo se sentía increíblemente en forma, seguramente gracias a ella.
–Eda-chan, Lecán nos va a invitar una estadía en el Pabellón.
–¿En serio, Lecán?
–Mhm.
No podía negarse. Aun tenía dinero de cuando exploró la mazmorra la ultima vez, y pagar por todo eso era barato a comparación de su vida y la sanación recibidas.
–Oh, pero si es Lecán-sama. Bienvenido a nuestro humilde establecimiento.
–Gerente, buenas. La misma habitación de antes para mí, y dos más para las mujeres que vienen conmigo. Póngalo todo a cuenta mía.
–Por supuesto, será un placer.
Los tres comieron en su pieza. Nike bajaba botella tras botella de licores caros, y Lecán disfrutaba de tomar cerveza. Eda no bebió nada de alcohol; nunca la había visto tomar alcohol. Aparentemente, había intentado probar vino una vez y no le había gustado para nada.
10.13:
Lecán se despertó en medio de la noche con un fuerte deseo grabado en la mente.
Quería ir al calabozo. Tanto que le dolía.
Dejó el Pabellón Blanco y pasó al lado de un guardia que bostezaba, cansado.
–Para, ¿no era ese el 「Tirano de Negro」?
–Ah, puede ser que tengas razón.
–¿No se supone que debíamos avisarle al Capitán si veíamos al 「Tirano」 acercarse a la entrada?
–¿Sabes dónde puede estar bebiendo hoy?
–Creo que si…pero queda lejos.
–Entonces vayamos a sus barracones cuando termine nuestro turno y lo despertamos para preguntarle.
–Me parece bien. Total, el Tirano probablemente va a andar por los pisos de abajo y no va a salir por unos cuantos días.
Pasada la entrada, recitó un hechizo.
–「Sijmel (Piso)」.
En su mente, los pisos que habían sido marcados se mostraban en orden descendente. Decidió ir por el ultimo que marco; el piso veintiséis.
–「Palpu (Teletransportar)」.
Cuando pestañeó, ya se encontraba allí.
Aparentemente, incluso humanos con poquísimo maná podían usar estos hechizos. Ese era un pedazo de trivia muy extraño, pero la existencia de los calabozos en general estaban llenas de misterios similares.
Haciendo uso de 「Detección de Vida」 y su mapa, logró navegar el laberinto sin entrar en contacto con enemigos. Solo se encontró con un grupo de Jittoles, en el piso veintisiete. Sin embargo, Lecán no interactuó con ellos y los evitó exitosamente.
Y entonces, Lecán pisó la ultima planta; el piso número treinta.
10.14:
Bajó las escaleras sin ponerse la 「Gema Guardiana de Zana」.
La ultima pelea terminó en un empate…
–No, fue un empate a duras penas, y solo porque me puse la gema. Bajo cualquier metrica, el que perdió en ese entonces fui yo.
No era que trataba las protecciones que le daban accesorios u objetos como algo ajeno a él. Si así fuese, no pelearía con espadas o armaduras. Volverse más fuerte implicaba, naturalmente, conseguir mejor equipo.
Sin embargo, una fuerza que dependía por completo de ellos no era fuerza genuina. Aquellos que se olvidaban de eso caminarían un camino tortuoso que los llevaría a volverse mucho más débiles.
El balance perfecto estaba en encontrar objetos que complementasen tu poder obtenido a base de esfuerzo y dedicación.
Esta vez, Lecán derrotaría a su oponente solo con sus propios poderes.
–Es necesario que lo haga así. El yo de ahora es distinto al de ayer; puedo hacerlo.-pensó.
Avanzó hacía la parte central del piso, donde el jefe lo esperaba.
Se acercó al Gran Ogro (Ulgang) sin detenerse, el cual dormía de manera similar a la última vez que se encontraron.
Sí fuese a dispararle una 「Lanza de Fuego」 cargada a esta distancia, sería suficiente para matarlo o darle una herida grave.
–Pero no vine tan lejos para recaer sobre trucos tan baratos, ¿verdad?
A veinte pasos de su oponente, Lecán levantó la voz.
–Despertate.
Casi como si hubiese oído la orden, el Ogro se enderezó y, con esa acción, un sentimiento estremecedor asaltó sus sentidos, junto con ese tan familiar escalofrió que le recorrió la espalda.
La verdadera pelea acababa de empezar.
Ahora que lo veía más de cerca, ambos Ogros eran de la misma especie, pero este tenía un perfil un poco más esbelto y su pelaje era más amarillento que el anterior. No obstante, la intensidad de su presencia se mantenía igual.
Ninguno de los dos se movió de donde estaban. Tanto él como el monstruo entendían lo que significaba dar aunque sea medio pasó; si no tenían cuidado, entrarían en el rango de su adversario.
–Antes, la pelea se terminó extendiendo de más porque no tuve un ataque decisivo que le ponga fin…
–Esta vez, las cosas son distintas.
El Gran Ogro levantó sus manos hacía arriba y sus dedos emitieron una tenue luz, lo cual indicaba que acababa de activar una habilidad. En ese momento, las uñas de ese monstruo rivalizaban a las Espadas de Plata Santa en su filo.
Comenzó su avance sin aviso; Lecán hizo lo mismo. Casi parecía que los dos lo hicieron al mismo tiempo.
Todos sus ataques estaban dirigidos a la garganta del monstruo por una sensación que no había sentido la vez pasada. Era como si su mismo cuerpo le estuviese apuntando el lugar adónde debía atacar.
Un instante después, los dos cruzaron armas, y su espada quedo clavada profundamente en la garganta de la bestia.
–Fue tal como me imaginaba.
「Perforar」 incrementaba en gran medida su poder de ataque y precisión cada vez que hacía una estocada.
Este sería su ataque y movimiento definitivo. La pelea que recién había tenido le indicaba eso.
En un enfrentamiento entre dos entes con la misma habilidad, el factor decisivo sería quien de ellos era capaz de ponerle fin al encuentro.
No importaba que tan fuerte fuese la magia que empleaba; Lecán, al final, siempre fue y será un espadachín. Fue en este enfrentamiento que se topó con su propio factor decisivo.
Donde antes había estado el cadaver del Ogro, se encontraba un cofre. Al abrirlo, pudo ver una daga.
–「Evaluar」.
–… 「Daga de Harut」.
Su efecto era 「Nulificar Maldiciones」; la mayoría de ellas no tendrían efecto en él, y en caso de estar maldito, bastaba con cortarse con la misma para que la daga le succionase el maleficio del cuerpo.
–… Me hubiera servido tener esto de camino, pero está bien.
10.15:
–Buenos días.
–¡Ah, buenas! ¿Ya se despertó Lecán?
–Lecán-sama me ha confiado una carta.
–¿Hee?
–¿Qué pasa? ¿Qué dice la carta-ssuka?
–… Eda-chan.
–¿Aja?
–Lecán ya se ha ido a Vouka.
–¿Eeeeeh?
–Ya pago por nuestras habitaciones.
–¡Oh! Entonces no hay problemassu.
–“Ve a disfrutar de tus compras antes de volver”, dice.
–¡Vamos a darlessu!
–Oh, muchas felicitaciones, de hecho.
–¿Heee? ¿Por qué o qué?
–Lecán-sama ha conquistado Golbul por segunda vez.
–¿Eh?
–Así es, llego previo al amanecer y se fue rápidamente. Al poco tiempo después, las bestias mágicas dejaron de aparecer, lo cual empezó un alboroto por la segunda conquista del calabozo.
–…Hee…
–Y lo siguiente son solo predicciones mías, pero…
–¿Q-qué?
–Creo que el lord del pueblo-sama mandará a sus mensajeros hasta aquí.
–No tenemos nada ver que con Lecán. ¿Podemos dejarlo así?
–Con todo respeto, eso no va a ser posible.
–¿Y eso a qué se debe?
–A que tanto Nike-san como Eda-san estuvieron presentes en la recepcion que hizo el lord-sama el otro día.
–…es verdad…
Nike rompió la carta en trozos y dispuso de ella.
–Ese bueno para nada…
–¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué pasa, Nike-san?
–… Eda-chan.
–¿Sí?
–Por ahora, vayamos a por algo de comer.
–Estoy de acuerdossu.
10.16:
Lecán corría al mismo tiempo que tomaba medicinas de recuperación de estamina hechas por Shiira. Logró llegar a Vouka al mismo tiempo que la puerta apenas abría.
Al haber llegado tan temprano, ni siquiera la Asociación de Aventureros había abierto. Por ende, fue a la casa de su maestra, saludó a Jericó y comió un desayuno ligero que sacó de su 「Almacén」. Recién luego de eso encaminó su marcha hacia la Asociación.
Como era costumbre, la misma estaba llena de Jittoles compitiendo por los mejores encargos. Sin embargo, mientras él caminaba al escritorio de recepción, la gente a su alrededor le abría el paso, como si le tuviesen miedo.
–Oh, Lecán-san, bienvenido de vuelta.
–Aíra, te debo una por el favor que me hiciste con el contrato. Gracias.
–Por favor, no lo menciones. Fue un gran traspié nuestro dejar que algo así pase por debajo de nuestras narices.
–Terminamos la misión, y conseguimos la debida recompensa para los tres.
–Me alegro de oír eso. Ahora que estas de vuelta, ¿puedo pedirte un momento de tu tiempo?
Cuando dijo eso, se lo llevó a un lugar más discreto para comentarle la situación.
–Verás… el templo está buscando a Eda-chan. Y la forma en la que lo hacen no es normal. Parece que están decididos a encontrarla a como de lugar, gastándose todo los recursos a su disposición. ¿Sabes por qué puede llegar a ser?
Fin del Capitulo 10: 「Compañía Zaikaz」
Cuídense. A todos los que andan leyendo, les agradezco que me acompañen en este viaje mientras les traduzco esta historia. Espero les este gustando.
Comentarios
Publicar un comentario