Ookami wa Nemuranai: Episodio 10.2
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Proveedor de Traducción en Inglés: Sousetsuka.
Traducción en Español: Torno Traduce.
–Soy Lecán, y ella a mí lado es Nike.
–O-ou.
El aventurero llamado Nozz hizo una mueca al verlos. Era entendible; si alguien tuviese tanta diferencia de altura como él y lo mirase con tanta ferocidad, Lecán también se pondría nervioso.
–¿Quiénes son Ritz y Numes?
–Soy Ritz.
–Soy Numes.
Obviamente, esas personas se le hicieron sospechosas desde el primer momento. Parecían ser el tipo de gente al que no se le debería mostrar la espalda.
–¿Dónde está Dovor?
–Adentro del carruaje. Arranquemos.
–No. Primero hay que encontrarnos con el contratista cara a cara para confirmar condiciones.
–¿¡Qué dijiste, eh!?
El postureo de Nozz duró más bien poco, pues la intensidad con la que el hombre frente suyo lo tenía en la mira lo terminó haciendo encogerse.
El Lobo levantó la voz y llamó al enigmático contratista.
–Dovor, bajá del coche.
De la puerta del carromato, salió un hombre alto y esbelto. Un sentimiento de deja-vu le invadió en ese momento.
–Sé que lo vi antés, pero…¿dónde, exactamente?
–Escucharte llamar a tu cliente de esa manera…me pregunto, ¿quién te enseño modales?
–¿Sos Dovor?
–Así es. ¿Estás satisfecho?
–Quiero confirmar si realmente sos nuestro cliente.
–Hou.
–Esta chica, Eda, aceptó su encargo a través de Nozz ayer. Una misión para llevarlos a Kógurus. La recompensa es un oro por persona; ¿todo correcto hasta ahí?
–Sí, hasta ahí todo suena correcto.
–Para asegurarme; ¿el cliente nos tiene aseguradas las comidas durante el viaje?
–Oh, vaya. No creo que Nozz-san haya prometido tal cosa.
–Se supone que nos quedaremos en una posada la segunda noche. ¿Cubrirán la estadía?
–¿En algún momento se dijo que sí?
–Muy bien…y, ¿el contenido que vamos a proteger es el equipaje del vagón?
–Creería que ya se ha dicho eso.
–¿Qué es, especificamente?
–No te incumbe saber.
–Muy bien, no indagaremos más…en breve, nuestro trabajo es cuidar del equipaje y evitar que los bienes reciban daño o se rompan incluso durante alguna redada. El contrato se cumplirá sí llevamos a cabo eso.
–…hou. Eres desconfiado, ¿verdad?
–Como agregado, no seremos responsables de la seguridad de Nozz, Ritz ni Numes.
–¿Estás intentando de buscar pelea con mis guardias?
–Nada que ver; solo aclaro lo obvio. ¿Los protegeremos al carro y a vos, entonces?
–Añadí a Gido, nuestro cochero, por favor.
–Bueno, bien. El encargo será considerado completo cuando los entreguemos a vos, Gido y el carruaje al pueblo de Kógurus. ¿Está bien?
–Está bien.
–¿En qué parte de la ciudad los tenemos que dejar?
–Te lo diré cuando lleguemos.
–No podemos tomar un trabajo con condiciones tan vagas. ¿En qué punto del viaje se considerará completo?
–Como dije, en la ciudad de Kógurus.
–¿En qué parte de Kógurus?
Dovor lo miró molesto.
–Lo considerare completo el instante que pasemos por la puerta de la ciudad.
–Muy bien. ¿Aira?
Desde la distancia, se acercó la joven recepcionista.
Los ojos entrecerrados de Dovor se abrieron como platos. Obviamente, se le hacía muy raro que una empleada de la Asociación estuviese allí.
Aira escribió las clausulas del contrato en un papel que llevaba consigo hilado a un pequeño tablón de madera, dándoselo a Lecán para que lo confirme, quien se lo pasó a Dovor poco después.
–Por favor, verifique los contenidos y firme aquí.
–No recuerdo haber pedido ayuda de parte de la Asociación.-se quejó Dovor frente a una Aira con mirada alicaída.
–No estamos mediando. Sin embargo, podemos y hacemos verificaciones e intervenciones de contratos personales dentro de la misma Asociación. En este caso, vemos la legitimidad del acuerdo entre Dovor-san y el grupo de Lecán-san, a pedido personal suyo. El mismo ha cubierto los costos de comisión, y sí se niega a firmar, el contrato se verá nulificado.
El mercader la miró con ojos reptilianos, tomó la petición y el tablón para firmarla y se lo devolvió a Lecán, quien lo dejo con Aina.
–Añada su titulo abajo del todo, señor, por favor; “Gerente Temporal de la Rama de Vouka de la Compañía Zaikaz”.
Los ojos de Dovor brillaron mientras se posaban sobre Nike.
–Apenas he llegado y ya sabes quien soy; eres muy rápida, ¿no crees…「Nike la Corta-Estrellas」?
–Hay quienes me llaman así, sí.
–No hay manera de que seas una Cobre.
–¿Quién dijo que lo fuese?
Sus ojos se posaron en Nozz, el cual palideció apenas cruzaron miradas. Puso lo pedido en el papel y se lo pasó a Lecán, repitiendo el proceso hasta que Aina firmó el papel y confirmó su validez. Las dos partes habían intercambiado un contrato con la Asociación como intermediario.
–Bueno, ya hemos perdido el suficiente tiempo. Salgamos de una vez.
Luego de decir eso, Dovor le ordeno al cochero que arranque. Lecán anduvo detrás del mismo, Nike fue por delante y Eda, después de dudar, la siguió.
–Qué gente extraña…-pensó Lecán.-Los tres guardias son basura en porte y habilidades, pero el cliente, Dovor…es habilidoso; muy habilidoso.
Era la primera vez que se topaba con un grupo donde el más fuerte era el contratista. Tendrían que quedarse con esa gente tan pintoresca por cinco días.
–Plata es plata…
Con esas palabras internas, el grupo partió.
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