Ookami wa Nemuranai: Episodio 6.1 - 6.2 / Inicio del Episodio 6.
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Traducción en Inglés: Sousetsuka. (https://www.sousetsuka.com/p/blog-page.html)
Traducción en Español: Torno Traduce.
Imágenes de la Novela Ligera: TraitorAIZEN.
Si estás viendo en un sitio web que no sea traduccionesdoblet.blogspot.com, entonces esta traducción fue sacada de la humilde cosecha de Torno. ¡Me alegro que te guste!
6.1:
Lecán llegó a Vouka la noche del día siguiente. Al barracón le tomó más tiempo del pactado en un principio evaluar el precio de los objetos que había traído, sobre todo aquellos que consiguió en pisos inferiores, que rara vez salían al mercado. Al final, terminó saliendo por la tarde en vez de por la mañana.
Tuvo suerte, pues su posada de siempre aún contaba con una habitación. A la mañana, el mensajero de Chaney apareció para invitarlo a una cena, y fue en ese entonces donde se percató del error que había cometido hace unos días.
–...Mierda, vendí los objetos que eran para él.
–Cuando Doug se rio de mí, me enojé un poco y terminé por ofrecerle las cosas que estaban en la 「Caja」 para callarlo.
No tenía sentido llorar por la leche derramada.
Aparte de las pociones, guardó todos los objetos que le quedaban en la 「Caja」. La próxima vez que fuese, obtendría recompensas similares, así que no se sentía decepcionado de dejarle todo eso al mercader. Comparado a las cosas que trajo desde su mundo original, todo lo que obtuvo de la mazmorra había sido bastante mediocre.
Sin embargo, las pociones eran un tema completamente aparte. Los efectos de las azules y rojas se hacían notar instantáneamente y quedó sorprendido por ver su eficacia. No obstante, las de tercera y segunda clase eran poco efectivas en él, mientras que las de primera clase no le daban la suficiente sanación. Habiendo visto como una poción roja de clase baja le había salvado la vida a la joven que se encontró en Golbul, sentía que le faltaba algo para poder entenderlas por completo.
Con todo eso dicho, le fascinaba que funcionasen al instante. Ya no sentía la necesidad de seguir aprendiendo bajo Shiira si existían medicinas que pudiesen curarlo tan fácilmente.
Sin embargo, su maestra tenía planeado enseñarle no solo conocimientos apotecarios, sino también magia. No conocía a ningún otro mago en este mundo, pero ella parecía ser una hechicera extraordinaria; tuvo suerte de encontrarse con la chance de poder ser su pupilo. Tampoco sabía cuál sería la diferencia entre las pociones de calabozo y las hechas a mano; para aprenderlas, tendría que sufrir una herida, enfermedad o quedarse sin maná.
6.2:
El lugar donde Chaney le había dicho de encontrarse esa noche era muy distinto al de la vez anterior. Parecía ser una casa de licores más que un restaurante, con inmuebles muy lujosos pero desparramados descuidadamente. Esta vez no fueron a una sala privada, sino a una mesa en la parte de atrás del comedor.
El mercader reservó por completo una mesa, con cuatro guardias a su alrededor sirviendo como custodios. Nadie que no fuesen ellos dos intentaría sentarse en ella.
–Felicidades por volver sano y salvo.
–Tomá, te devuelvo la bolsa.
–Gracias…uh, ¡está llena de objetos! ¿Nos venderás todo a nosotros?
–No hay problema con eso, pero quiero una lista con los resultados de evaluación de cada uno.
–Por supuesto, te la tendré preparada.-dijo al llamar a uno de sus subordinados, quien se acercó, recibió una orden en susurros por parte de Chaney e hizo una reverencia antes de retirarse con la bolsa en sus manos.
–Ya que estamos, ¿hasta donde llegaste?
–Hasta el piso veintiséis.
–¡Vaya! El veintiséis…¿y cómo estuvo?
–Fue genial explorar Golbul. Me costó navegar los pisos de arriba por la cantidad de novatos, pero conforme fui bajando, mejor la pasé. Una vez llegué al piso veinte, los monstruos se volvieron cada vez más y más fuertes. Tengo pensado conquistar el último piso la próxima vez que vaya.
–¡Hoo! Bueno, no entiendo muy bien eso, pero debe ser algo que pudiste hacer solo porque eres tú, Lecán. ¿Qué te pareció el pueblo?
–Me hice conocido del Capitán de la Guardia. Un tipo agradable.
–Qué bueno oir eso. El capitán será un hombre con poco prestigio o autoridad, pero es el puesto más alto que aún trabaja en el campo y no en una oficina. ¿Te cruzaste con los caballeros?
–No.
–Menos mal. Ese pueblo sería un lugar fantástico de no ser por ellos.
La comida en esta estancia era increíble, pero demasiado refinada para el paladar de Lecán. Mientras tanto, un hombre con ropa adornada llegó cargando con un instrumento a sus anchas, se sentó al lado de la pared y empezó a tocar.
–Debe de ser un trovador. No sé que instrumento tiene ahí, pero se parece un poco a los que hay por mi mundo original.
Todos los comensales bajaron sus voces, atentos a la música mientras seguían con sus conversaciones. Él no era ningún experto, pero aun así podía discernir que el músico era muy proficiente con el instrumento que tenía en sus manos. La manera en la que sus dedos se deslizaban en las cuerdas lo cautivaron de una manera que no solía pasar.
El músico tocó tres canciones, y Lecán abrió su único ojo cuando descubrió que la tercera contaba con letra.
–Chaney.
–¿Sí?
–Quiero escuchar la versión completa de esa canción. ¿Qué debo hacer?
–Dar una propina, por supuesto. Yo me encargo.
Una vez Chaney llamó a su lacayo, le susurró una orden y, lo que Lecán asumió, era una gran moneda de plata.
El subordinado fue hacia el tabernero y le dejó el dinero, quien luego de una breve charla escribió algo en un paño y se lo entregó al trovador, quien continuó la épica que estaba cantando en la tercera canción, relatando así la historia completa.
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