Ookami wa Nemuranai: Episodio 2.1 - 2.2 - 2.3 / Inicio de Episodio 2
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Traducción en Inglés: Sousetsuka. (https://www.sousetsuka.com/p/blog-page.html)
Traducción en Español: Torno Traduce.
Iniciamos el Episodio 2: 「Misión de Escolta」.
2.1:
–O…oiga, uste’!- Lecán dejó de comer, pues una persona había llamado su atención. Frente a él, tres hombres con pintas de granjeros lo miraron; entre todos ellos, le habló el que parecía ser más grande.
–Dígame, e’ uste’ un Jittol?
–Sí.
Jiitol era la palabra que se usaba en ese mundo para referirse a los aventureros en su mundo anterior. De donde venía, se llamaban Gajenii.
–’Tonces tenemo’ una petición pa’ uste’.- Con el ojo entrecerrado, Lecán dejó que el aldeano continuase.
–Necesitamo’ que mate a un Zaag que apareció cerca de nue’tra aldea.
–¿...Un Zaag?
–¿E-e’ un Jiitol pero no sabe lo que e’ un Zaag?
–Soy del norte. Allá no existen esas bestias.
–¿E-en serio?…
Por el momento, Lecán los invitó a sentarse y que le contasen su predicamento a la par que el terminaba su almuerzo.
Aparentemente, los Retornados Blancos (conocidos coloquialmente como Zaags) eran un tipo de Youma muy comunes por esta zona.
El Youma promedio, a simple vista, se parecía bastante a una bestia mágica, pero al inspeccionarlas con mayor detenimiento, ahí se acababan sus similitudes. Una bestia mágica debía comer, defecar, procrear, etcétera; eran muy parecidas a animales comunes y corrientes. Ellos, sin embargo, eran apariciones y espectros que se manifestaban aleatoriamente en bosques y calabozos por igual.
–Youma, Bestia Mágica…todas son amenazas para la gente de este mundo, así que todos quieren exterminarlas apenas las descubren, sin excepción.
Los Retornados Blancos, por ejemplo, eran de apariencia humana, pero sus rostros estaban vacíos, salvo un único cuerno. Portadores de una fuerza prodigiosa, atacaban desmedidamente a sus adversarios, que en este caso fue la humilde aldea granjera a las cercanías.
La primera víctima fue un niño. Al principio, creyeron que se trataba de una bestia; recién cuando una mujer fue asesinada frente a su marido, que dio su testimonio, reconocieron que se trataba de un Zaag y el peligro que todos afrontaban. Armaron un grupo compuesto por varios hombres del pueblo y fueron a darle caza, pero no lograron encontrar sus rastros, lo cual los dejó en una posición muy complicada.
Al final, sin opciones y desesperados, partieron en búsqueda de aventureros a un pueblo vecino, dando con Lecán.–Como recompensa, una moneda de plata. Es todo lo que pudimos llegar a recolectar.
Con una moneda de plata solo le bastaría para quedarse cinco noches en una posada de mala muerte; tres si también incluía su cena. Sin duda era muy poco dinero para una petición donde pondría su vida en juego, pero era una buena oportunidad para empezar a ganar experiencia.
–¿Tienen algún lugar donde me pueda quedar?
–P-po’ supue’to. Le prepararemo’ uno.
–Tenemos un trato.
2.2:
Habían pasado veinte días desde que Lecán había comenzado su viaje.
Su destino era el centro del país, pues buscaba que un apotecario con conocimiento lo tomase bajo su ala como pupilo.
A su nombre, contaba con cinco monedas de oro; a pesar de que Zankajiel se las entregó como un obsequio, cada oro valía cien monedas de plata. Él sabia que no era poca plata, y que el lider de la casa no tenia los medios para despilfarrar plata a lo tonto.
Por último, las gemas mágicas que entregó le atribuyeron una suma de 28 monedas de plata. Lecán no recordaba cuantas le había entregado, pero tenía la sensación de que le habían dado más monedas de las que valían.
Gracias a todo esto, Lecán no se encontraría con problemas monetarios en mucho tiempo; podría relajarse y disfrutar de su viaje en paz.
Sin embargo, lo que a Lecán le faltaba muchísimo era sentido común sobre ese mundo. Primero necesitaba ganar experiencia como aventurero y progresar desde ahí, poquito a poquito.
Los tres granjeros vivían en un pueblo llamado Gasko, a medio día de la ciudad donde estaban. Como el pueblo con una Oficina de Intermediación Aventurera se encontraba demasiado lejos, no tuvieron más remedio que buscar allí, sus ojos vislumbrando a Lecán, quien destacaba gracias a su alta estatura y sus facetas animalescas, lo que los dejó asustados y asombrados en partes iguales.
2.3:
El sol ya se había escondido para cuando llegaron a Gasko. Su cena fue un pan duro y sopa de porotos. A pesar de que para los aldeanos seguramente era de las mejores cenas que podían ofrecer…
–Sabe horrible.
Una vez terminó, fue guiado a un establo donde le dejaron un espacio para que pudiese descansar. Aun a pesar del heno húmedo y el olor nauseabundo, Lecán no encontró sus condiciones demasiado problemáticas, sin duda gracias a sus días como Gajenii en su mundo original.A la mañana siguiente Wazz, aquel anciano que lo trajo, vino a buscarlo. Se sorprendió de descubrirlo entrenando con su espada, pues apenas había salido el sol.
–B-buena’. Venga; lo llevaré a donde atacaron a la muje’ po’ ultima ve’.
–Umu.
N/T: Es una expresión ponja. Viene de “Un”; significa “Sí” o “Aja”.
Él supuso que la razón por que Wazz había venido a buscarlo tan temprano era porque quería que derrotase a la bestia y se fuese del pueblo tan pronto como fuese posible. Él no tenía ninguna intención de quedarse ahí en primer lugar, por lo que se puso su sobretodo y salió en el momento.
Considero por un momento si valía la pena sacar su equipaje dentro del establo y guardarlo dentro de 「Almacén」 o si era mejor traerlo. Al concluir que sería un bodrio llevarlo, lo dejó allí pues no tenía nada que le molestase demasiado perder. Lo único que le preocupaba que le robasen eran las ropas que la Casa Zaidmahl le había dado.
El sector del bosque donde encontraron al monstruo no estaba demasiado lejos de la ciudad; ni siquiera llegaba a los mil pies de distancia. Con las cosas así, era muy normal que estuviesen tan aterrados.
–B-b-bueno, ya lo guíe. Ahora, me vuelvo al pueblo, ¿sí?
–Lo encontré.
–¿E-EH?
–Detectó a algo que debe ser una bestia mágica. Es probable que sea el Zaag. Quédese acá.
Su 「Detección de Vida」 le había estado mostrando un punto azul a unos trescientos pasos de distancia desde hacía ya un rato.
Inspeccionándolo cuidadosamente, Lecán se percató de una criatura escondida en un arbusto, agachada en un intento de evitar su detección. En el momento que desenfundó su espada, sin embargo, aquella presencia se levantó sin ningún tipo de preámbulo.
–Ya veo, entonces era cierto que asumen formas humanas. Solo podrías distinguirlo gracias a ese cuerno.
Donde debían haber ojos, habían agujeros completamente oscuros, por lo que era imposible distinguir si habían ojos dentro de ellos. Probablemente poseía algún sentido adicional para detectar cosas más allá de ojos convencionales.
También contaba con algo parecido a una nariz, pero no podía ver si tenía agujeros o no.
Su boca era gigante pero carecía de dientes. Sin embargo, como él sabía que comían carne humana, debía de contar con alguna manera de destruir cosas.
–B~OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOU!
El Zaag levantó ambas manos y pegó un grito ensordecedor mientras miraba a la nada.
–H-hiii…- Desde muy atrás, Wazz colapsó del miedo. El Jittol, imperturbable, observó a su adversario sin siquiera retroceder un poco.
Su grito sonó como si uno soplase en un tubo grueso, pero también tenía un cierto tono melancólico.
–Mierda que es grande.
Aun si la bestia estaba en el promedio superior de altura de su especie, era tan alta como Lecán y el doble de ancha.
El Zaag casi parecía estar atado con unos harapos desde la cabeza hasta sus pies. Inspeccionándolo mejor, esos harapos aparentaban ser algún tipo de piel exterior.
Él lanzó un corte, amputando el brazo del Youma, quien no detuvo para nada su avance hacia él, quien tomó unos pasos para alejarse y ver mejor los movimientos de su oponente.
Se movía extremadamente lento.
Lecán sacó una rama de un árbol con su espada, le sacó las hojas tan rápido como pudo para convertirla en un garrote improvisado y se la arrojó al Retornado Blanco, quien la azotó con su brazo restante.
Dada su lentitud, las personas lo suficientemente ágiles no deberían tener ningún problema en evadirlo. Sin embargo, su fuerza compensaba por completo sus carencias; podría noquear a un humano si le daba en el lugar correcto. Es más, con un golpe bien dado, su oponente podría tener una muerte súbita.
Acto seguido, aprovechó y experimentó con el Zaag con el garrote por un largo rato.
El espectro no hizo nada notable, lo cual lo dejó más tranquilo. Si solo eran capaces de movimientos y ataques simples, incluso si pelease contra docenas de ellos, no serían suficientes para hacerle frente.
Tampoco parecía que le fuesen a salir fluidos del lugar donde cortó. Sin duda, esos no eran seres vivos.
Por último, lo decapitó. Al caer, buscó su cuerpo con 「Detección de Maná」, sin obtener resultados.
Tal parecía ser que los Espectros no generaban gemas de maná. Solo cuando el monstruo se convirtió en polvo fue que Lecán volvió con Wazz.
–Cumplí con mi encargo.
–P-pue’ si.
–Dame la plata.- Lecán recibió su recompensa y, acto después, se fue de la aldea. Gracias a esa experiencia, aprendió que los Zaag y bestias similares podrían ser detectadas con 「Detección de Vida」.
–Seguro que puedo detectar otros Youma con esto.
「Detección de Vida」 mostraba a los humanos como puntos rojos, cuya intensidad dependía de la cantidad de maná que tienen. Los animales eran puntos verdes y las bestias mágicas, azules.
-Los Zaag eran azules. Osea, una bestia mágica. Otros seres no-humanos sin magia probablemente van a ser puntos azules también. No me voy a precipitar, pero…
-Por ahora, será mejor considerar a todos los puntos azules como enemigos.
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