Ookami Wa Nemuranai: Episodio 1.3
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Traducción en Inglés: Sousetsuka. (https://www.sousetsuka.com/p/blog-page.html)
Traducción en Español: Torno Traduce.
Un punto azul se asomaba en su rango a la par que Lecan usaba 「Detección de Vida」. Mientras que los puntos verdes representaban animales cualquiera, los azules distinguían a Bestias Mágicas. Para el aventurero, ver una señal nítida le daba cierta seguridad, pues significaba que la habilidad funcionaba igual que en su mundo original. A medida que agudizaba sus sentidos al máximo, incontables puntos verdes se manifestaron en su mente sobre el radio donde sondeaba.
Suponía que debían ser criaturas pequeñas; insectos, pájaros y semejantes. Aun así, era mejor ser cuidadoso; entre tanta alimaña, alguna serpiente venenosa o bicho infectado tenía que haber. Mejor prevenir que lamentar.
Al terminar con su investigación, Lecán volvió a andar, reduciendo el radio de 「Detección de Vida」; demasiada información podría ser contraproducente si le complicaba el responder frente a una situación crítica.
Al extender su mano hacia el aire, Lecán sacó su confiable espada del 「Almacén」 al escabullirse, perdido en el follaje y encaminado a encontrarse con la bestia que detectó con su sexto sentido.
Para su sorpresa, poderes suyos como 「Almacén」 aun eran utilizables incluso en esa situación tan inverosímil. Sí era capaz de sacar su espada, eso significaba que su equipaje y víveres se encontraban sanos y salvos dentro del subespacio; por el futuro venidero, tendría que depender y hacer uso de él hasta que estuviese mejor situado.
Luego de caminar por un rato, Lecán pudo confirmar que la sensación de pisar la tierra o tocar la corteza de los árboles se le hacía muy familiar. Si no hubiera venido hasta acá conscientemente, le parecería difícil de creer que ahora mismo estuviera parado en otro mundo.
En su andar, se percató de que los puntos verdes estaban evitándolo. Los animales huían de él, pero el único punto azul avanzaba sin detenerse en su dirección. Para él, era bastante obvio entender el por qué.
-Fufu…¿Crees que voy a ser tan fácil de cazar?
Como prueba, Lecán comprobó su condición física viendo como su hoja silbaba con el viento; su cuerpo se movía bien, y sus reflejos para manejar la espada larga seguían igual de afilados. Además de todo, el último pilar que envalentonaba su confianza era lo ligero que sentía su cuerpo en estos momentos.
Estaba perplejo ante la diferencia, pues recorrió distancias bastante más extensas de las que estaba acostumbrado. La bestia, además, se acercaba lo suficiente como para que pudiera captarlo en su 「Vista Tridimensional」; si Lecán esforzaba su único ojo, seguramente ya podría verla escabullirse entre los arbustos, acechando y esperando el momento para atacar.
Desde que Lecán despertó esta capacidad, su rango siempre fue de, más o menos, unos 50 pies; no obstante, si concentrase sus sentidos en una zona en específico, podría discernir información mucho más detallada. Siendo este un radio perfecto, era un sentido adicional que no le dejaba punto ciego.
Para poder sacar todo su potencial, uno debía practicar mucho. Como recompensa, una vez que se obtenía maestría con él, no había mejor compañero para los combates, sobre todo aquellos que involucrasen muchos oponentes en espacios cerrados, donde un hombre cualquiera tendría problemas para ver; 「Vista Tridimensional」 lo dotaba de una ventaja aplastante.
Desde el bosque, a unos treinta pasos de distancia, la bestia mágica se presentó frente a Lecán y embistió.
–Está usando su envión como un arma…
La bestia aceleraba en un abrir y cerrar de ojos, su cuerpo el de un perro y su cabeza la de un jabalí. En el instante antes de que chocase con él, Lecán evadió diagonalmente hacia la derecha, cortando descendentemente con su espada; la fiera siguió su rumbo, chocó contra un árbol y murió poco después.
Un hormigueo surcó en su ser luego de cortar con precisión la nuca del animal. Con la euforia de la victoria aun fresca en su memoria, se sentó a pensar el por qué de esa sensación.
-Luego de dar todo de vos, pelear y ganar…no hay mejor sentimiento. Me acabo de ganar el vivir otro día.
Lecán gesticuló frente al cadáver de la bestia con un puño a la altura del pecho y la cabeza gacha, deseando que el alma de su adversario encuentre un merecido descanso. Parado frente a ella, levantó su espada y posó su mano libre en el pecho de la misma, haciendo una incisión para sacar la Gema de Maná de donde él supuso que estaría. Una vez la tuvo en sus manos, usó 「Absorción de Maná」 con la misma normalidad que siempre.
La energía etérea surco en su interior y varios fenómenos ocurrieron, como de costumbre; las palmas se le acaloraron, el maná pasó por su brazo, alojándose dentro de su cuerpo. Entre más sensaciones familiares experimentaba, su mente se quedaba más y más tranquila.
-Si todas las bestias tienen gemas adentro, entonces puedo usar 「Absorción de Maná」.
Tras esta reflexión tan obvia pero tan importante, Lecán vio el cuerpo de la fiera desaparecer, volviéndose polvo. No estaba sorprendido, pues no era la primera vez que veía algo así.
-Los principios de mi anterior mundo se mantienen acá, entonces…debería ser capaz de comerme a estos animales, ¿verdad? No hay garantías, pero es arriesgarse o morir.- Un grito destruyó la calma del bosque y perturbó al aventurero.
-Una mujer…
Fin del capítulo. Cualquier problema o error, avísenme mediante mail.
Comentarios
Publicar un comentario