Mirror Legacy Capítulo 4 - Li Yecheng

Créditos:
Autor Original: Ji Yueren.
Traducción al Inglés: WuxiaWorld.
Traducción al Español: Miaodusi.

–¡Por favor, Tío Mayor, perdóname la vida!

El hombre estaba aterrorizado. Tan pronto como cayó al piso, empezó a pedir clemencia, aferrándose a Li Mutian y haciéndose una bola pequeña.

–¡Te lo pido, Tío Mayor, por favor perdóname!

Li Yecheng, quien solo había pensado robar un melón para satisfacer su hambre, se sintió petrificado al ver al tío que más miedo le daba parado frente a él, y el sable que Li Mutian llevaba consigo solo lo hizo sentir más miedo.

–¿Yecheng?-Li Mutian frunció el ceño de inmediato, su expresión una mezcla entre confusión y enojo. Se frotó la barba, mirando con escrutinio al joven.

Li Yecheng, conocido por ser un vividor en su casa y de aprovecharse de otros, era el hermano mayor de Li Yesheng, cuyo padre había estado postrado en cama durante hacía ya varios años.

Escuchando la conmoción, los dos adolescentes se acercaron a la escena. Li Tongya levantó el palo largo en su mano y lo presionó con fuerza sobre el hombro de Li Yecheng, haciendo que se este rompa en un llanto lleno de miedo.

Li Changhu, quien levantó la cara del muchacho para verla mejor, fue azotado por un sentimiento de familiaridad.

–¿Primo? –Li Changhu exhaló profundamente, su voz teñida con confusión.

–¿Qué estás haciendo aquí? –preguntó Li Tongya con frialdad, presionando el palo con aun más fuerza.

–¡Estaba robando melones de nuestra familia! –viendo que Li Yecheng tartamudeaba y no respondía, Li Mutian respondió por él con una mirada fría, guardó su sable antes de darse la vuelta e irse del lugar.

–Disculpa la ofensa, Primo, –dijo Li Tongya, levantando el palo. Le dio una última mirada a Li Yecheng antes de seguir a su padre al interior de la casa.

Li Changhu se quedó, ayudando a Li Yecheng a levantarse, limpió la cara del joven y le ofreció unas palabras de consuelo antes de escoltarlo cortésmente fuera del jardín.

*********

Dentro de la casa, Li Chejing y Li Xiangping se habían sentado en la mesa, nerviosos. El espejo todavía seguía oculto en el bolsillo del pecho de la camisa de Li Xiangping, quien no se atrevía a moverse de más.

Al poco tiempo, su padre y su segundo hijo entraron a la sala de estar.

–¿Dónde está Hermano Mayor? –preguntó Xiangping, mirando alrededor con nervios.

–Está despidiendo a un invitado, –respondió Li Mutian, sacudiendo la cabeza. –Sé que Yecheng tiende a venir a robarnos, pero tengo miedo de que hable de lo que sucedió esta noche y reduzca a nuestra familia a cenizas.

Li Tongya tomó asiento sobre un taburete chico. Miró a Li Xiangping y, cuando estaba a punto de hablar, la puerta hizo un chillido al abrirse para luego cerrarse poco después.

Li Changhu se sentó y miró a su padre con mucha duda, sacudiendo la cabeza en desaprobación.

–¿Realmente era necesario todo esto, Padre? –dijo, sacudiendo la cabeza. –Yecheng solo estaba robando un melón. En vez de hacerle un favor fácil, insiste en ofender a su familia.

–¿Cómo que “su familia”? Somos dos ramas de la misma Familia Li. Yo soy de la rama principal, y ellos de la colateral.

Apoyándose sobre la ventana, escuchó atentamente al mismo tiempo que gesticuló a su mujer y a su hijo menor.

–Ustedes dos, vean la puerta la puerta de adelante y la de atrás. Alértennos si alguien viene.

Una vez los dos asintieron a la orden se fueron, Li Mutian cerró bien tanto la puerta como la ventana y se giró hacia Li Xiangping.

–Habla.

Li Xiangping asintió y empezó a explicar en una voz silenciosa.

–Encontré algo hoy mientras pescaba en el Río Meiche.

Después de una pausa y ver que su padre asintió, sacó un espejo del bolsillo en su pecho.

Li Changhu, quien estaba viendo a su hermano menor, se giró a ver a su padre y tomó el espejo de color gris azulado. Lo examinó detenidamente, pero su propósito le era un misterio.

Li Mutian agarró el espejo de las manos de su hijo mayor y lo colocó con mucho cuidado sobre un asiento de piedra que estaba debajo de un agujero en el techo. Acto seguido, se giró a ver a sus dos hijos.

La luz de la luna comenzó a bailar sobre la superficie del espejo como si fuesen ondas en un río, convergiendo para formar un halo de color blanco que los dejó mesmerizados, con un brillo similar al de una joya.

Li Changhu se levantó de su asiento repentinamente, mirando al halo lunar alrededor del espejo. Li Tongya estaba igual de atrapado en la vista, observando y perdido en sus pensamientos.

Los miembros de la Familia Li se juntó alrededor del espejo en total silencio, cada uno absorto en sus propios pensamientos durante el tiempo que le tomaría a uno tomarse una taza de té.

Li Xiangping se veía muy conmocionado, aun viviendo el fenómeno ya por segunda vez.

–Jamás he visto algo así de hermoso en mi vida… –se murmuró a sí mismo.

–Jajaja, no eres el único. Ni siquiera tu padre ha visto algo tan increíble, –dijo Li Mutian con una carcajada por lo bajo. Su risa, sin embargo, no le llegaba a los ojos; su mirada era completamente despiadada.

–Esto tal vez sea de un Inmortal,-comentó Li Tongya en una voz suave. Levantó el sable y lo limpió continuamente, sus ojos puestos sobre el espejo. A pesar de parecer estar calmado, sus manos traicionaban sus verdaderos sentimientos, pues no dejaban de temblar.

–Si la gente se entera, esto podría traer problemas a nuestra familia, –Li Changhu caminó con ansiedad por la sala de estar, hablando en un tono que mezclaba ansiedad y emoción en partes iguales.

–¿Qué deberíamos hacer si es el tesoro de un inmortal y usa una técnica para rastrearlo mañana? ¿Cómo deberíamos portarnos? –Li Tongya miró con intención a su padre, su tono lleno de preocupación.

–Seguramente nos ofrecerá una gran recompensa. Eso sin duda beneficiaría a nuestra familia, –asintió Li Xiangping, frunciendo el ceño mientras hablaba con la voz apagada.

–Ni hablar, –Li Mutian negó la idea, sacudiendo al mano. –He escuchado las historias sobre Inmortales sedientos de sangre. ¿Quién sabe cuánto tiempo habrá pasado debajo del agua? Si hubiese sido importante, su verdadero dueño lo habría reclamado mucho antes de que llegase a la manos de humanos como nosotros. Tal vez fue puesto en mal lugar por un Inmortal con mala suerte.

Li Changhu escuchó, su ansiedad creciente. Sus cejas cayeron hacia abajo, y no sabía qué pensar

De repente, una idea se le pasó por la cabeza a Li Tongya, quien la dijo en una voz grave y seria.

–¿Ese mocoso, Li Yecheng… no fue él capaz de ver el espejo, también?

–El Hermano Yecheng seguramente estaba en el campo mientras yo se lo mostraba a Padre en el frente de la casa, –respondió Li Xiangping, sus ojos mirando el piso.

–¡Lo voy a matar! –declaró Li Tongya con una expresión despiadada, poniéndose la armadura de ratán y agarrando su sable antes de salir afuera.

Li Xiangping, viendo semejante expresión determinada en la cara de su hermano, no pudo evitar mirar de nuevo.

–¡Vuelve aquí!-Li Mutian gritó, Li Tongya deteniéndose en seco. El hombre se giró a mirar a Li Xiangping, quien se veía claramente conmocionado.

–¡Pero Padre, Li Yecheng es una serpiente de dos caras malagradecida y pretensiosa! Es mejor que lidiemos con él ahora y no correr el riesgo de que revele los secretos de nuestra familia y la lleve a la ruina, –argumentó Li Tongya, su tono muy urgente.

–Parece que mi Segundo Hermano ha aprendido palabras grandes al estudiar con el erudito de la aldea. –pensó Li Xiangping, escuchándolos en silencio.

El joven bajó la cabeza, sintiéndose avergonzado. Recordaba como su padre los había mandado a los tres a estudiar con el erudito del pueblo. Sus hermanos mayores habían sido reconocidos por su diligencia mientras que él, siendo más joven y con ganas de jugar, ahora tenía problemas para siquiera entender las palabras que salían de la boca de su hermano mayor.

–¿Qué harías si ese fuese tu hermano menor? ¿Lo matarías para evitar que divulgue tus secretos?–desafió Li Mutian, soltando una risa.

–No tenemos cobardes así en nuestra familia, –contestó Li Tongya con indiferencia.

Li Mutian solo sacudió la cabeza y ajustó la mesa de madera. Así, con fácil agilidad, saltó sobre ella y sacó con destreza una caja de madera oculta arriba del andamio del techo.

Poniéndola sobre la mesa, Li Mutian le habló con solemnidad a sus tres hijos: –Hay cosas que deben saber. Me fui de casa a los trece años y me uní al ejercito de la Ruta Guli, en el Condado Anli. El General Yang, bajo orden de la corte, estaba reclutando soldados para pelear en contra del Monte Yue. Su padre en ese entonces no tenía lugar adonde refugiarse, por lo que se convirtió en soldado.

–El general Yang disciplinaba estrictamente a sus tropas, pero comía y vivía junto a nosotros, cercano como un familiar. Nos transmitió las artes marciales de la Tropa Yue, instruyéndonos para que practicásemos bien nuestras artes marciales. Estas artes marciales están muy difundidas; son fáciles de aprender, pero difíciles de dominar. Incluso si una persona común logra entrenarlas, solo se volverá ágil y vigorosa, sin mostrar ningún aspecto milagroso, –Li Mutian suspiró.

Viendo a sus hijos escuchando atentamente, continuó, –Documenté lo que nos enseñó con mi memoria sobre esta tableta de madera cuando volví a casa y aprendí a leer y a escribir. Ya les he instruido en estas prácticas antes, pero no he visto progreso notable. Ese es el primer objeto en esta caja.

Li Mutian abrió la caja, revelando sus contenidos –un listón de madera, un talismán, varias piezas rotas de cristales vidriados color plateado y varios objetos misceláneos más.

Nota de Traducción, cortesía de Thundergod: 

Sí, lo adivinaron. El "Li" en la Ruta Guli y el Condado Anli es el mismo "Li" que las Grandes Montañas Li.  
Si traducimos el Camino Guli (古黎道), sería el Camino "Li Antiguo".  
Y para el Condado Anli (安黎县), sería el Condado "Paz para los Li". 

Capítulo Anterior: 

Capítulo Siguiente: 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Índice

Mirror Legacy Capítulo 1 - Primer Entrada.

Mirror legacy Capítulo 10 - Union Familiar