Mirror Legacy Capítulo 5 - La Rareza del Destino de un Inmortal

Créditos:
Autor Original: Ji Yueren.
Traducción al Inglés: ThunderGod95.
Traducción al Español: Miaodusi.

–Cuando peleamos contra el Monte Yue, sus chamanes usaron miasma, plagas, serpientes e insectos para atacarnos. El ejercito nos dio estos talismanes a modo de protegernos contra esa brujería. Este talismán en específico me salvó la vida, pero su poder ya se ha desvanecido. Hoy en día, no es más que un pedazo de papel. Este es el segundo objeto.

–La gente del Monte Yue era adepta en el uso de huesos animales, plumas y esmalte. Logré recoger estos objetos de aquellos a quienes vencí en batalla. Todos estos son el tercer objeto.

–Mañana, le presentaré este esmalte a su tío, diciéndole que fue esto lo que Xiangping encontró en el río. Sin importar si Yecheng lo vio o no, insistiremos que es un pedazo de esmalte roto que casualmente brilló con la luz lunar.

Li Mutian, sosteniendo uno de los fragmentos, lo empacó cuidadosamente y le susurró el plan a Li Tongya.

–Padre, tienes un buen ojo para las cosas, –dijo Li Changhu, asintiendo. –nuestro Segundo Tío es un hombre razonable. No creo que haga problema por algo tan pequeño, pues entiende el valor del paradigma en el que estamos.

–El único infortunio es que Li Yecheng es una basura, –comentó Li Tongya suavemente, mirando a su padre.

Li Mutian puso el espejo sobre la mesa, suspirando suavemente.

–Ahora, el valor de este tesoro depende en cómo lo usemos. Si lo usamos mal, sería como poner agua en una canasta de bambú; en vano.

*TT: El dicho viene porque una cesta de bambú tradicional está llena de hoyos; no tendría sentido ponerle agua pues nunca se llenaría, y sería un esfuerzo inútil.*

Lu Jiangxian, escuchando desde dentro, empezó a formular sus propios planes. Atrapado dentro del espejo, pensó en como podría protegerse a sí mismo y buscar una manera de escapr.

Se dio cuenta de que tendría que depender de los recursos y de la ayuda de la gente de la aldea para navegar el largo camino hasta la inmortalidad si no lograba escapar del espejo.

La Familia Li, aunque eran de origen campesino y no tenían raíces profundas, eran una familia llena de miembros notables.

Li Mutian, el padre, era un hombre corajudo y perceptivo. Li Changhu, su hijo mayor, era considerado en sus arreglos y generoso por naturaleza. El segundo hijo, Li Tongya, era valiente, perspicaz y muy decidido a pelear. Li Xiangping y Li Chejing eran ambos muy ágiles y de mente rápida. Los cuatro juntos formaban una unidad familiar impresionante y formidable en partes iguales para alinearse con ellos.

Además, no tenía ni manos ni piernas; no podía caminar ni correr. Por no hablar de encontrar reemplazos, ¿debía permanecer en silencio y ser arrojado de nuevo al río como basura, sufriendo un siglo de silencio como una prisión?

–Sea cual sea el caso, por lo menos debo mirar hacia el norte, incluso si es una larga distancia, –pensó Lu Jiangxian, canalizando su qi dentro de su cuerpo y hacia la esquina superior izquierda del espejo.

Dentro de la casa, los Hermanos Li habían estado trasteando con el espejo por medio día sin lograr nada, evitando dañarlo para no perder sus chances de obtener un destino como inmortales.

La esencia de luz lunar se sentía fresca y suave al tacto, pero el halo de luna no fue afectado por sus intentos de influenciarlo; no importaba si soplaban sobre él o si trataban de manipular el flujo de aire a su alrededor.

Solo fue cuando Li Xiangping recogió el espejo y acarició su superficie reflejante que hubo un cambio.

Los esfuerzos de Lu Jiangxian habían generado una reacción. La esquina superior izquierda del espejo se iluminó de repente, sorprendiendo al tembloroso Li Xiangping de tal manera que soltó repetidos gritos, inseguro de si debería seguir teniendo el espejo o si sería mejor soltarlo.

Li Tongya se acerco para verlo mejor. La esquina superior izquierda brillaba con un brillante arco blanco, fino en sus bordes y grueso en el centro, desapareciendo después de tan solo unos alientos.

–¡Se iluminó, hermano! –exclamo Li Xiangping, emocionado pero suprimiendo su voz.

Li Tongya miró al espejo e imitó lo que hizo su hermano. Efectivamente, un arco blanco iluminó al espejo. Él se lo pasó a su padre, para que él también lo intentase.

Tanto Li Mutian como Li Changhu frotaron el espejo, expresando su admiración frente al fenómeno.

Sin embargo, Li Tongya, después de exhalar levemente por la sorpresa, tomó el espejo de manos de su hermano mayor y lo frotó mientras se giró y le dio su espalda a los demás.

–Padre, sin importar en dónde lo frotes, la área que se ilumina siempre apunta al norte. Es como si… –Li Tongya pausó lo que iba a decir, pensando mientras sostenía el espejo.

–Es como si fuera un compas, sí. –asintió Li Mutian.

¡Dentro del espejo, Lu Jiangxian festejó en voz alta:

–Este muchacho es verdaderamente listo; ¡entendió eso con solo una pista!

–Vayamos a la entrada de la aldea, primero.

Li Mutian frotó su barba después de decir eso. Acto seguido, se dio vuelta para volver a hablar a sus hijos.

–Agarren un pedazo de carne curada. Antes de eso, iremos a visitar a su maestro.

*******

Li Yecheng, con lágrimas en los ojos, pasó a pisotones al patio de su casa, maldiciendo por lo bajo y pateando las piernas que se le cruzaban en su camino.

–¿Por qué hacen tanto problema por unos melones si tienen un tesoro de verdad entre manos? ¡Esas tortugas cobardes, saliendo con sus armas en medio de la noche– ¡Deben de estar tramando algo! –murmuró, sentándose sobre una piedra con la mente llena de ideas.

–Li Mutian pasó veinte años viajando; ¡debe de haber obtenido cosas valiosas! No hay manera de que no tenga algunas cosas valiosas escondidas por ahí, –consideró.

–Pero esas tortugas son de manos muy cerradas. No podría sacarles ni un poco de tierra de las manos. El anciano es igual de obstinado, siempre con sus secretos bien guardados. ¡Si no fuese así, una vez se muriese, podríamos tener algo de todas sus cosas!

Li Yecheng se giró hacia la puerta del patio al mismo tiempo que su hermano, Li Yesheng, por fin entró.

Su mirada maliciosa se intensificó, y le gritó a su hermano con furia: –¡Ven aquí, mocoso!

Él agarró su hermano del collar y lo arrojó contra el frente de la casa con fuerza. Li Yesheng cayó tumbado al piso, temblando de miedo.

–Sé que te llevas bien con ese mocoso Li Xiangping. Mañana, vas a ir hasta su casa a robarles algunos melones. –Li Yesheng soltó una maldición con odio vicioso.

****

Li Mutian, acompañado de sus tres hijos, caminaron hasta el final de la aldea hasta la entrada, recibiendo sonrisas y saludos de los aldeanos descansando sobre las entradas a sus casas.

–¡Tio Mutian! ¿Adónde vas?

–¡Voy a dejarle algo al profesor! –dijo Li Mutian con alegría, levantando la carne curada que llevaba.

A la entrada de la aldea, escaneó sus alrededores y le dio una palmada en el hombro a Li Tongya y a Li Xiangping, susurrándoles:

–Vamos, adelante.

Sus dos hijos asintieron en entendimiento y rápidamente se desvanecieron entre los densos juncos después de un rápido giro.

Li Mutian miró a la distancia, su cara teñida de preocupación.

Li Changhu, sintiendo la ansiedad de su padre, ofreció un recordatorio, –Deberíamos haberles dicho antes que mantuviesen distancia si encontraban algo milagroso. Es mejor prevenir que lamentar.

–Estoy seguro que Tongya sabe lo que hace, –Li Mutian reafirmó, entrecerrando sus ojos mientras muchos pensamientos pasaron por su mente, como si de elusivas sombras se tratasen.

–Doscientos años…

La familia Li había vivido en esta tierra con sus rostros vueltos hacia la tierra amarilla y sus espaldas hacia el cielo durante exactamente doscientos años. Ante un posible encuentro fortuito, Li Mutian había tomado una decisión racionalmente ajustada a los intereses del clan, pero emocionalmente, se encontraba en un tormento interminable.

La puerta del patio exterior se abrió de repente, interrumpiendo sus pensamientos. Han Wenxu estaba parado con un pequeño bol en su mano, claramente perplejo.

–¡Hermano Li!

–Maestro Han, –Li Mutian saludó, su cara formando una gran sonrisa a la par que entró y puso la carne curada sobre una mesa de madera.

–Cómo podría aceptar esto, –dijo Han Wenxu, asintiendo la cabeza con una sonrisa.

El hombre cortó un pedazo de la carne, troceándola en pedazos finitos y sirviéndola con unos vegetales en escabeche junto a ella.

Los dos trajeron un pequeño escritorio hecho de eucalipto, sirvieron dos tazas de vino y se sentaron cerca de la puerta para hablar.

–Esos inmortales voladores por fin dejaron de visitar, –Li Mutian suspiró, dejando relucir una expresión relajada.

Han Wenxu se encogió de hombros y chasqueó su lengua. –Inmortales, ¿eh? Cuando yo tenía doce, un Inmortal visitó nuestra aldea.

Continuó su anécdota, mordiéndose los labios: –Decía estar buscando gente cuyas aperturas se hubiesen abierto. De entre mil niños, encontró solo tres y se los llevó. Quién sabe; quizás algunos de los inmortales que vemos el día de hoy sean gente de mi pueblo.

–¡La oportunidad de encontrar el destino de ser inmortal no es algo común! –respondió Li Mutian después de una pausa, consolando al erudito.

–Exacto, poco común y muy elusiva… –murmuró Han Wenxu repetidamente, viendo con la mirada perdida a la luna del cielo.

Ambos hombres quedaron sentados en un silencio contemplativo. Cada uno de ellos cargaba sus propias preocupaciones.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Índice

Mirror Legacy Capítulo 1 - Primer Entrada.

Mirror legacy Capítulo 10 - Union Familiar