Ookami wa Nemuranai: Episodio 13.4
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Traducción en Inglés: Sousetsuka. (https://www.sousetsuka.com/p/blog-page.html)
Traducción en Español: Torno Traduce.
Norma tomó su té frio y continuó con su historia, sus ojos puestos sobre la taza vacía.
–Sin embargo, los cambios empezaron a volverse más pronunciados con el paso del tiempo. Las 「Purificaciones」 que nos pedían cada diez días se volvieron cada ocho, seis, cinco…
Puso su taza sobre la mesa antes de seguir relatando.
–Lecán, tú quizás no podés imaginártelo, pero volverte viejo, perder el control de tu cuerpo, sufrir la tortura de la vejez una y otra vez… 「Purificación」 puede aliviar todo eso. Gracias a esa magia, los ancianos pueden moverse, pensar y trabajar como lo hacían cuando eran jóvenes.
Jinga le sirvió más té mientras ella hablaba.
–Pero ese cuerpo solo dura un día como mucho, y con eso, todo el sufrimiento volverá. Hay quienes pueden soportarlo, pero el marqués no era uno de ellos… ¿qué otra opción le quedaba, entonces, sino acortar el tiempo entre 「Purificaciones」? Primero empezamos a sanarlo cada diez días, pero terminó por acortarse a cada dos días.
Norma levantó la taza y la acercó a su nariz para oler su fragancia.
–A mi madre le dieron todo. Una varita invaluable, un collar que aumentaba su maná latente, un anillo que nulificaba maldiciones, vestidos hechos por los mejores artesanos, comidas lujosas y un guardaespaldas; su caballero, Jinga.
Lecán le dirigió la mirada. Su cara arrugada no permitía ver ninguna emoción. Parecía que ese hombre sería un oponente mucho más duro de lo que pensó en un principio.
–El fin nos llegó de una manera muy anticlimática. Un paciente fue enviado a mi padre y vomitó frente a él. Mi madre lo sano con 「Purificación」 como si fuese lo más normal del mundo.
–Entonces, no pudo usar más el hechizo sobre alguien que no fuese el marqués, seguro.
–Madre y Padre fueron castigados severamente por usar la 「Purificación」 que solo podía invocarse una vez por día; quizás esas acciones harían que el marqués perdiese la chance de que la usasen sobre él.
–¿No podría haberse tomado una poción azul tu mamá para aliviar eso?
–Por supuesto que sí; eso hizo mi padre. Pero las pociones pierden efectividad si uno las toma consecutivamente, y su maná latente era demasiado poco. ¿Qué pasaría si tomase dos pociones y usase 「Purificación」 sobre alguien que no fuese el marqués?
–Esas son quejas de gente paranoica. Además, es decisión de ella sobre quien usa el hechizo.
–La familia del marqués no lo veía así, Lecán. ¿Sabes cuánto vale un cuerpo sano para la figura líder de una familia con tan buen pedigrí? Mashajain estaba celebrando una época de prosperidad como nunca antes había visto. En esos años, no sería una exageración decir que mi madre era el pilar que apoyaba esa prosperidad.
Lecán tomó su té mientras la escuchaba. Jinga parecía que le iba a servir más, pero ella gesticuló con la mano que no sería necesario.
A mis diez años, la familia del marqués puso a mi madre bajo arresto domiciliario.-escupió Norma con odio mientras miraba con un gran enojo hacia la pared.
–Diez años… diez largos años. Un anciano que antes estaba con un pie en la puerta de la muerte sobrevivió diez años-no, no sobrevivió, sino que vivió sin estar atado a una cama, trabajó como loco e incluso tuvo más hijos.
Con una risa, le sonrió a Lecán. Una sonrisa que le podría helar el corazón y recorrer un escalofrío a cualquiera.
–Por supuesto que todos saben las maravillas que 「Purificación」 puede traer a la realidad, pero todos pudieron ver un ejemplo en carne y hueso con el marqués.
Volvió a sentarse en la silla y miró hacia el techo, juntando ambas manos en su regazo.
–Mi madre tomaba una poción purpura azulada todas las mañanas y usaba 「Purificación」 sobre él. Entonces, tomaba otra poción azul de tercera y lo invocaba sobre otro durante la tarde; gente que trajese cosas buenas a la casa del marqués, o quienes contribuyesen cinco monedas de oro al mes. Antes de darme cuenta, los talentos de mi madre se redujeron a eso.
Las pociones de color purpura azulado tenían la capacidad de amplificar tu maná latente, hasta cierto punto. Lecán había conseguido algunas por explorar Golbul, pero no tuvo chance de probarlas todavía.
–Me llevaban a encontrarme con ella cada cinco días. Siempre preguntaba por mi padre; no podía verse con ella. Nunca supe bien el por qué.
–¿El marqués sigue bien al día de hoy?-preguntó Eda repentinamente.
–No. Cuatro años después de que la encerrasen, su edad por fin lo alcanzó. Según escuché, 「Purificación」 no sirvió de nada en sus últimos momentos. Sea cual sea el caso, logró escapar de la muerte por catorce años, e incluso trabajo hasta un tiempo antes de su muerte. 「Purificación」 es un hechizo increíble.
–¿La liberaron con la muerte del marqués?
–No. Su hijo mayor tomó control de la casa y la heredó; ya era propiedad de la familia para ese punto. Cuando Padre quiso verla, el nuevo marqués le dijo: “Sí, seguro, ¿pero tienes cinco oros o no?”.
–E-eso es horrible.
–Para ellos no, pero es horrible, ¿verdad? En algún momento, eso se volvió la normalidad para la gente del marqués. Son una máquina que tiene como objetivo expandir su territorio e influencia. Desde los sirvientes hasta el mismo marqués, son todos engranajes que trabajan en esa maquinaria; no pueden ir en sentido contrario que donde les dicen que se muevan.
–¿P-pero no es el padre de Norma-san un hermano del nuevo marqués?
–Hermanos de sangre, sí, pero su influencia y poder eran mucho mayores que los de mi padre.
–¿Cuándo y cómo llegaste hasta acá, entonces?-preguntó Lecán, intentando volver a hilar la conversación hacia el tema en cuestión.
–Oh, cierto, cierto. Mi madre dejó este mundo cuando tenía diecisiete. Entonces, empezaron a hablarme sobre mi casamiento.
–¿Estaban tratando de arreglar sus errores; de cómo trataron a tu madre?
–P-pfft, ¡jajaja! A-ay, perdón… Eda, eres una chica tan buena, ¿sabías? Espero de todo corazón que nunca pierdas esa alma pura que llevas dentro.
–… ¿Me estás tratando de idiota?
–No, no, por supuesto que no. Se preocupaban por mi casamiento con la vaga esperanza de que mis hijos llevasen en la sangre la aptitud para aprender 「Purificación」. La genética familiar a veces también pasa potencial mágico de padres a hijos; aquellos en la misma familia suelen manifestar el mismo tipo de magia más fácilmente. De hecho, ustedes vieron que puedo usar 「Recuperación」, sea lo débil que sea, y esa gente haría lo que fuese por poner sus manos en otro mago con 「Purificación」, sin importar lo chicas que sean las chances.
–¿Cómo escapaste de ellos?
–El nuevo marqués le habló a mi padre.
–「Haremos los arreglos si deseas irte del pueblo, pero no puedes llevarte tus posesiones contigo.」
–Fumu… debía tener algún motivo oculto.
El marqués anterior y mi madre habían forjado un pacto, aparentemente; no atarme ni a mí ni a mi padre. Esas fueron las condiciones bajo las cuales ella juró servir sin resistirse.
–No lo entiendo. ¿Qué obligación tienen de seguir ese pacto, si las dos personas que lo firmaron están muertas?
–No era un pacto común. Llamaron a un sacerdote e hicieron un juramento bajo el Dios Erekus. Si lo rompían, el marqués anterior sería enviado al infierno y llamas escarlatas lo consumirían por completo.
–Los pactos y juramentos se violan todo el tiempo, hechos o no bajo ritual. Me acuerdo de un noble que rompió un pacto que su padre hizo con Dios usando un sacrificio el momento en que su padre murió. Quizás, en este mundo, funciona de manera distinta…
–Cuando tenía diecisiete, hace nueve años ya, mi padre y yo volvimos a Vouka. A pesar de prohibirnos llevarnos nada, logramos sacar algunas plantas medicinales y libros con nosotros. Seguramente, para ellos, esas cosas no valían nada…
–Dijo que volvió a Vouka con su padre, pero ni sombra hay del tipo en esa casa. ¿Qué habrá-?
–Padre murió en un duelo un año después.
–¿Hm?
–¿EH?
–Recuerdan que les dije que un noble trató de matar a mi madre con una Urasurin, ¿verdad? Bueno, un corto tiempo posterior a ese accidente, el líder de esa casa y su hija fueron enviados a la casa del marqués y se encontraron con… un horrible final, pues habían osado tocar la propiedad de la casa del marqués. No podían perdonarlos, a él ni a su hija, por intentar matarla. Creo que quisieron hacer un ejemplo de ellos; “si tocan lo que es nuestro, esto les espera.”, o algo así.
–¿Y eso como vuelve al tema del duelo?
–El hijo de ese noble se enteró que mi padre volvió a Vouka y, aparentemente, creyó que había sido exiliado. Uno de sus caballeros lo retó a un duelo, él aceptó y… murió de un solo espadazo.
—¿Pero tu padre no había abandonado el nombre de tu familia para vivir como un campesino?
–La varita de mi madre fue robada, ¿vieron? Nos dijeron que nos la devolverían si los vencíamos.
–¿Y donde diablos está el honor en eso, eh?
–Sí, tú misma lo dijiste… para tirarle sal a la llaga, además, trataron de raptarme una vez mi padre perdió el duelo. Hubiera encontrado un horrible final de no ser porque Jinga estaba ahí para protegerme.
Lecán volvió a quedarse mirándolo, a ese hombre estoico que no mostraba ninguna emoción.
Sin embargo, ese noble había leído mal las intenciones y carácter del nuevo marqués, que estaba furioso; quizás lo vio como un insulto hacia la casa en general. La cabeza de esa familia fue reemplazada por… su cabeza, literalmente, y varias otras personas fueron encontradas culpables y ejecutadas. Consecuentemente, ahora tengo seguridad y la varita de mi madre volvió a mí.
Norma, entonces, terminó por heredar el conocimiento y habilidades de una médica por parte de su padre y tomó control del centro clínico de Vouka.
A él no le interesaba mucho la historia de vida de Norma, pero tenía información invaluable sobre que tipos de cuidados tendría que tener a la hora de proteger a Eda. Incluso la esposa del hijo de un marqués vivió como un pájaro enjaulado; con esa narración, había visto un poco del cruel destino que les esperaba a quienes despertasen 「Purificación」.
Aunque Norma ya dijo todo lo que tenía por decir, a Lecán aun le quedaban algunas preguntas.
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