Ookami wa Nemuranai: Episodio 13.16 - 13.17 / Fin del Episodio 13
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Traducción en Inglés: Sousetsuka. (https://www.sousetsuka.com/p/blog-page.html)
Traducción en Español: Torno Traduce.
–Por supuesto, seré tu oponente.
Frente a su respuesta, Jinga terminó de sacar su espada; un arma larga, pesada y de hoja ancha. No hacía falta un experto para entender que era un arma de inmaculada construcción.
Jinga estiró su mano hacia adelante y recitó un hechizo.
–「Despliegue」 (Parshoot).
De su mano izquierda salió un escudo hermoso con un grabado fino. Su mano izquierda se había transformado en un abrir y cerrar de ojos.
Al no sentir residuos de emisión de maná, el mismo guantelete debía de contar con la función de transformarse en escudo sin hacer uso de energía mágica.
–Hou…
–Qué interesante escudo…
–A simple vista, puedo darme cuenta de que está muy bien hecho.
–Si pudiese, me gustaría hacerme con uno.
Lecán también desenvainó su espada; el 「Filo de Rusk」.
Todos sus demás objetos de valor ya habían sido guardados; la 「Espada de Plata Santa」, la 「Daga de Harut」, la 「Gema Guardiana de Zana」 y el 「Guantelete del Relámpago Dracónico」. En su dedo, solo quedaba el anillo plateado.
Jinga inclinó su cuerpo hacia adelante con sus dos armas listas y preparadas.
Desde su perspectiva, la mayoría del cuerpo de Jinga parecía oculto tras el escudo. Era muy común ver ese tipo de fenómenos entre las personas que verdaderamente sabían como usar un protector; así, podían esconder sus movimientos a la hora de atacar, privando a su oponente de poder ver sus movimientos y tratar de predecirlos.
En resumen, Jinga era tan habilidoso que se merecía esa evaluación positiva de alguien como Lecán.
–Tal vez pudiese vencerlo con facilidad si uso magia… o quizás no. Incluso si fuese así, tengo un poco de ganas de jugar al duelo con él.
Repentinamente, Lecán dio un gran paso hacia adelante e hizo un corte descendente. Jinga, en respuesta, lo bloqueó con su protector, del cual salió su propia arma un instante después.
No era un ataque particularmente sorprendente; aun así, a Lecán le dio de lleno. Carecía de secretos, trucos o trampas; simplemente fue hecho en el momento perfecto, asestando un golpe fuerte contra el lateral del Lobo.
Poco importaba que Lecán había saltado a un lado para cortar el impulso de la espada, pues la misma había logrado cortar su cuerpo limpiamente. Seguro que incluso se había llevado uno o dos huesos con ella, y se habría llevado más de no ser por su 「Sobretodo del Rey Oso」.
Haber pensado que Jinga era un mero anciano le había costado una barbaridad. Jamás había conocido a ningún anciano que pudiese pelear como él.
Tomando un impulso, volvió a pisar en frente suyo y desató un aluvión de espadazos sin cortarse para respirar.
Su oponente era un veterano, un hombre que había dominado por completo el camino del arte de la espada ortodoxa que usaban los caballeros.
En contraste, Lecán usaba una esgrima auto enseñada, rustica y propia de él, alimentada por incontables experiencias en campos de batalla que templaron su poder, fuerza y ferocidad.
Por ende, Jinga tampoco podía medir o predecir sus movimientos. Ya tomaba todo de si para defenderse de sus incontables cortes; no podía permitirse responder.
Lecán estaba observando constantemente los movimientos del caballero aun mientras lo restringía con sus ataques, prediciendo la trayectoria que podría llegar a tomar su espada, que permanecía inmóvil.
En realidad, no había manera de que Jinga le respondiese. Sin embargo, esa mano derecha estaba pacientemente esperando el momento en el que pudiese contraatacar. Lo que Lecán estaba prediciendo era el cómo, no el cuándo de ese contraataque.
Un frenesí de golpes que no diesen momento para respirar tampoco le dejaban al oponente un espacio para recomponerse. Era la ley de la batalla que los ataques poderosos no pudiesen mantenerse por mucho, pero la estamina casi infinita del Lobo le permitía seguir con una loca combinación de ataques que desafiaba el sentido común.
Eventualmente, una grieta se formó en la pared de hierro llamada Jinga.
Frente a esto, Lecán rápidamente se echó para atrás. Jinga no lo persiguió; no porque no quisiera, sino porque era incapaz.
No obstante, le tomó poco tiempo recuperar el aliento antes de embestir de vuelta.
–“No tendré chance de responderle si no lo hago ahora”…-pensó Jinga.
Dicha corriente de pensamiento era exactamente lo que Lecán había predicho.
Con su concentración puesta completamente en su embestida, no podía mover su escudo con tanta flexibilidad como antes.
Lecán levantó la pierna izquierda y lo pateó hacia arriba.
Un movimiento así sería impensable en una pelea entre caballeros, pero Lecán no era un caballero.
Su oponente fue tomado completamente por sorpresa; fue un golpe extremadamente limpio. Aun así, no soltó el escudo.
Pero por un instante, su cuerpo quedó completamente indefenso.
En ese mismo momento, Lecán bajó su espada sin ningún rastro de piedad. El 「Filo de Rusk」 cortó profundamente el ojo derecho de Jinga, pasando por su codo derecho hasta llegar a su estomago, destruyendo una de sus costillas en el proceso.
–Clank.
La espada de Jinga cayó al piso, junto a su escudo y al caballero, que colapsó con la espalda boca abajo.
13.17:–Jinga, quiero respuestas antes de que mueras. ¿Por qué razón te quedaste al lado de Norma todo este tiempo?
El caballero no respondió inmediatamente, pues se encontraba tomando el amargo coctel del dolor y parálisis corporal. La hemorragia le atrofiaba el uso de sus extremidades cada vez más, pero el anciano caballero demostraba un prodigioso nivel de autocontrol, hablando después de un breve instante.
–Para… proteger a Norma-sama, monitorearla y… inmediatamente reportarle a mi Lord en el caso de que llegase a manifestar 「Purificación」.
–¿El marques en serio juró que no se involucraría con Norma y con su padre?
–Sí… lo hizo. Y la actual casa del marques planea respetar el acuerdo siempre y cuando no sucedan circunstancias extraordinarias.
¿“Circustancias extraordinarias” siendo…?
–E-en el caso de que Norma-sama manifestase 「Purificación」…
Jinga cerró los ojos por unos momentos, sobrecogido por un dolor intenso.
–E-Eda-dono mostró…
–¿Eso fue algo que el marques anticipó?
–No… para nada. Jamás se le ocurrió la posibilidad.
–Entonces cualquier poder que Eda llegase a desarrollar no le incumben nada ni a vos, ni al marques ni a su casa.
–E-es inaceptable eso, Lecán-dono… no tiene idea de cuanto… la Casa del Marques…depende de ese poder.
–Un poder que antes no tenían, y vivieron igual.
–La rueda del tiempo… no se puede girar para atrás.
Se habían acostumbrado de más a tener un usuario de 「Purificación」; tanto el maestro de la casa como sus parientes y los miembros de su facción. Entonces, el no tener a uno se les debe de haber hecho desolador. No se le hacía imposible entender como el maestro actual llegó a ordenarle a Jinga que monitorease a Norma.
–Bien, con eso ya sé todo lo que necesito saber. Para resumir, no podrías haber desobedecido las ordenes de tu Lord, incluso si no fuiste vos quien les reportó lo de Eda.
–…
–Y fuiste derrotado por mí cumpliendo esa orden.
–Sí, correcto… está ha sido mi derrota.
–Tu misión ha terminado, Jinga.
–Sí, está en lo correcto… ha terminado.
–Queda en vos elegir cómo vas a vivir tu segunda vida.
–¿Q-qué…?
Lecán no habría dejado que Eda siguiese camino si hubiese sabido que esto fuese a pasar. Su Recuperación sin duda lo habría salvado sin problema.
–No, este tipo no hubiese salido de su escondite para atacarlo si Eda estuviese conmigo. Incluso si lo hubiera hecho, seguro que habría elegido morir el momento en el que perdiese.
–Pude escuchar sus verdaderos motivos exactamente porque Eda fue por delante.
El ungüento de Shiira no serviría de nada; era demasiado lento y la herida era demasiado amplia.
Lecán sacó una poción de primera categoría de su 「Almacén」, exprimiéndola en su mano y rociándola sobre el caballero.
–N-no se gaste…
Inmediatamente, la poción curó su cuerpo como si de un milagro se tratase, restaurando algunas de sus entrañas a un estado anterior, donde no hubiesen sido partidas en dos.
Sin embargo, ese fue todo su efecto.
–¿El peso de su vida será demasiado grande?
–No, eso no puede ser. No explica porque fue tan inútil.
–Tendría que haber funcionado en una herida reciente…
–¡Ah, por supuesto!
Solo había una explicación.
Jinga ya había tomado una poción roja antes del duelo. Así, no tendría opción más que morir en caso de que perdiese.
–¡「Recuperación」!
No hubo caso. Con una herida tan pesada, Lecán no podría usar su magia para evitar que este hombre muriese.
Pensó en llamar a Eda para que volviese, pero no llegarían a tiempo.
No podía permitir que muriese.
–Eda le debe mucho.
Las cosas se habrían vuelto muy complicadas si Jinga hubiese reportado a Eda apenas se hubiesen descubierto sus poderes.
La casa del marques sin duda hubiera intentado hacerse con ella de cualquier manera que pudiesen, y Lecán todavía no contaba con los medios para oponerse a ellos por completo.
Sin duda, si Jinga hubiese vuelto y revelado quien era Eda en realidad, hubiera vivido el resto de su vida en confort y lujo.
Pero aun con todo eso, eligió desafiar a Lecán a un duelo. El Lobo intuyó que Jinga no debía de haber reportado el incidente todavía.
No podía entender por qué pensó en tomar esa decisión. Quizás sintió algo por todos los momentos que compartió con Norma y su madre, o tal vez quería intentar romper el ciclo en el que los nobles ataban a los magos que sabían 「Purificación」.
Sea cual fuese el caso, Jinga le había dado una chance. Una chance de proteger a Eda, la cual se ganó con sangre y metal; esa era la verdad absoluta.
Cabía también la posibilidad de que quisiese morir. Tal vez deseaba cerrar el libro de su vida en aquellos días pacíficos que vivió con Norma.
De su 「Almacén」, sacó uno de los cinco 「Curativo Superior」 que había traído de su mundo original. Shiira le había dicho que los guardase, pero eso importaba poco ahora.
Lecán se agachó a su lado y lo forzó a comerlo.
No era tan fuerte como una 「Cura Santa」, ni tenía efectos tan inmediatos como una Poción Roja. Sin embargo, poseía efectos que esta última era incapaz de recrear.
El ojo, hombro, pecho y estómago de Jinga volvieron a como eran antes.
Acordandose de algo, Lecán usó 「Evaluar」 sobre el escudo que yacía en el piso.
Llamado 「Escudo de Wolkan」, poseía los efectos de protección anti-magia, anti-física y miniaturización.
–Me pregunto si será un objeto de calabozo.
Con esa duda en mente, volvió a usar su magia para analizarlo y descubrió un nuevo ítem en la lista llamado 「Lugar de Encuentro」, que marcaba el Calabozo Ninae.
Para cuando las heridas de Jinga se habían curado por completo, Lecán ya se encontraba muy lejos.
Fin del Episodio 13: 「Secuestro」. Cuando se me cante el culo, empezaremos con el Episodio 14: 「Pupilaje Forzado」.
Comentarios
Publicar un comentario