Ookami wa Nemuranai: Episodio 12.22 - 12.23 - 12.24 / Fin del Episodio 12
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Traducción en Inglés: Sousetsuka. (https://www.sousetsuka.com/p/blog-page.html)
Traducción en Español: Torno Traduce.
12.22:
Afuera, los esperaba un carruaje. No era práctico como un carromato o un vagón cualquiera, sino que era grande, lujoso y su cochero llevaba ropas muy finas.
Así eran los carruajes que enviaban los nobles, supuso Lecán.
Eda entró junto a Norma, mientras que él no pudo, sino que se vio forzado a seguirlo desde atrás.
Tal y como había predicho, el coche entró en un barrio donde vivían personas de plata, pasó por la puerta del distrito e ingresó a una mansión por la puerta del frente.
–En resumidas cuentas…nos están tratando como invitados oficiales.
Fueron recibidos por un anciano vestido de uniforme.
–Norma-sama, nos complace poder darle la bienvenida.
–Perdone nuestra intrusión. ¿Cómo se encuentra Prado-sama?
–Han habido altos y bajos, la verdad.
–¿De verdad?
–Su apetito ha…
–Ya veo.
Fueron llevados a una sala para invitados y servidos el té. Ahí, Norma le dio un pequeño frasco al mayordomo.
Entonces, entraron con un plato que tenía toallas mojadas en agua caliente.
–Lecán, Eda, límpiense bien las manos.
–¿Es esta la costumbre de la casa?
–No, yo misma lo pedí. Vengo una vez por mes, y es necesario que mis manos estén bien lavadas antes de empezar el diagnóstico.
Ya veo. ¿Entonces, este Prado es paciente tuyo?
–Prado Góncourt. Actual cabecilla de la Casa Góncourt.
–Hm.
No reconoció el nombre de la casa, por lo que esa persona no le generó ninguna reacción.
Desde el principio, el único nombre que recordaba en Vouka era el del Lord.
…o eso creía. Lecán trató de recordarlo, mas no fue capaz.
–Bueno, no importa, realmente.
Luego de cierto tiempo, el mayordomo volvió y los llevo a la habitación del patriarca de la familia.
12.23:
–¿Eres tú, Norma-dono?
Quien hablaba era un anciano que dormía en una opulenta cama, su cabeza ligeramente girada en dirección de la puerta.
A Lecán se le hacía extraño.
–El patriarca de una casa distinguida debería de tener los recursos para llamar un médico a su casa, sí…
–Pero que le añada el sufijo “-dono” es inusual, cuanto menos.
–La única razón que puede haber es que Norma sea de sangre noble.
–Le pido disculpas por haberme ausentado por tanto tiempo. Traje conmigo hoy a dos personas que pueden usar 「Recuperación」. Sus nombres son Eda y Lecán.
–Hou…
Era fácil notar que el hombre estaba desnutrido con solo ver su rostro, lleno de ojeras y la sombra de la muerte acechándolo.
–Con su permiso…-dijo Norma, quien removió el cubrecama y empezó con su diagnóstico.-… Hm. Parece que sus entrañas se han estabilizado.
–No necesito sus consuelos.
–También traje la medicina de siempre.
–Ah, la que me ha mantenido vivo hasta ahora. Si tan solo fuese más efectiva…
N/T: No entendí si la última oración la dice Norma o Prado, pero tendría más sentido que la dijese él.
Con eso dicho, Prado cerró los ojos y dejó de hablar.
–Bien. Lecán, Eda; hay varias entrañas de Prado-sama que no están en buenas condiciones. Eso lleva a que no tome bien la comida. Adicionalmente, su cuerpo no tiene el poder de purificar los problemas en su interior, lo que nos lleva a su condición actual.
Los dos la escucharon atentamente.
–Su 「Recuperación」 debería dar un efecto temporal, pero muy efectivo. Con ello, recuperaría su apetito y sus fuerzas. Si pueden darle la fuerza para vencer su enfermedad, deberíamos ver mejoría.
–Por mucho que nos hable a nosotros, parecen ser palabras más dirigidas hacia el paciente…-pensó Lecán.
–A pesar de que traje a los dos, ahora que veo su estado, Eda es la más apropiada para este procedimiento.
–Sí, señora.
–Ahora, ponte en posición y prepará la varita que te dio Shiira-san.
Eda siguió sus órdenes al pie de la letra.
–Envuénvela en maná de luz y examiná su cuerpo. Centralo en el pecho y el estómago.
Poco a poco, la joven pelirroja había empezado a entender como examinar a los pacientes, por lo que lo analizó muy detenidamente.
–¿Cómo lo ves?
–Está desnutrido… y hay un poco de veneno en su interior.
–¿Veneno?-Pardo abrió sus ojos como dos platos, y la doctora a cargo le respondió acorde.
–Con “Veneno”, se refiere a impurezas que crea tu cuerpo. Dichas impurezas son malignas y están haciéndole daño.
–A-ah.
Volvió a cerrar sus ojos una vez confirmó eso.
–Entonces, para empezar, necesito que remuevas todas las impurezas en sus entrañas y, cuando termines, que aumentes el vigor y salud en todo su cuerpo. ¿Crees poder hacerlo?
–Sí. 「Recuperación」.
Una luz verde salió desprendida y no quedó solo en su varita, sino que todo su brazo fue absorbido por ella.
El patriarca volvió a abrir sus ojos de la sorpresa.
–¿O-oh? ¿Qué…?
Dicha esfera de luz lentamente entró a su pecho y, como un algodón que recibe agua, permeó todo su cuerpo.
–Oh…-gruñó con ligereza, no de dolor sino por el nivel de confort que estaba experimentando.
Una fosforescencia de color verde lo envolvió por completo e iluminó la oscura habitación.
Aunque el hechizo terminó, la iluminación duró otro rato más.
–「Recuperación」.
La luz que se produjo esa segunda vez fue mucho más grande que antes y, además, era de un color celeste brillante y traslúcido.
–¿E-eh...?-murmuró Norma.
Eda no podía prestar atención, pues estaba completamente concentrada en el tratamiento.
El haz celeste tomó la forma de una gota de agua y cayó de lleno en el pecho de Prado, la cual cubrió todo su cuerpo antes de meterse dentro.
–A-AAAAAAAAAAAAAH…
La voz de Prado nacía de sensaciones que no podían reprimirse.
Su boca estaba semiabierta, como si estuviese tratando de evitar que aquella energía tan pura se le escapase, y sus ojos estaban bien abiertos; parecía no querer perderse un segundo del milagro que estaba agraciando su cuerpo en esos momentos.
Pasado otro largo rato, la luz se desvaneció y dejó detrás suyo el sonido de la respiración tranquila de Prado, quien dormía contento.
Norma apuntó su varita temblorosamente y examinó la condición de Prado.
–I-increíble.
Antes de darse la vuelta, no se olvidó de poner el cubrecama sobre su paciente.
Sus ojos estaban completamente centrados en Eda. Habían muchas emociones indescifrables mezcladas en su mirada.
–Lecán, Eda, nos vamos.
Cuando terminó de hablar, el mayordomo entró en la habitación seguido de un empleado que empujaba un carrito de comida.
Antes de que pudiesen decir algo, Norma los interrumpió.
–Hemos acabado con el tratamiento y el diagnóstico. Prado-sama ha recuperado su salud por completo.
–Ooh.
–Todavía tenemos muchos pacientes a los que visitar. Con su permiso…
–Oh, esperen. Por favor tómense su tiempo. Les prepararemos una recompensa mientras disfrutan de un té caliente.
–Lo siento, pero estamos apurados. Vendremos a por té la próxima vez. Lleven nuestra recompensa a la clínica, ¿sí?
–Muy bien. Nos encargaremos de su carruaje inmediatamente.
12.24:
Cuando volvieron, Norma no los llevó a la siguiente visita de inmediato.
Lecán tenía una vaga idea del porque, pero decidió por sacarse otra duda que le estaba carcomiendo.
–Ese viejo debe tener mucho dinero. ¿No podría haber comprado pociones rojas y tomar eso?
–Por supuesto, eso fue lo que hizo. Bebió pociones hasta el hartazgo; lleva tomando Pociones Rojas de Primera Categoría desde hace ya dos años.
–¿Y eso no bastó para curarlo?
–En un principio, sí. Incluso llegó a sanarse por completo en una instancia, pero la enfermedad volvió a emerger al corto tiempo después y su condición empeoró.
–¿Por qué pasó eso?
–Porque la causa de la enfermedad no se fue. Las pociones rojas eliminan síntomas, sí, además de recuperar fuerza física y salud casi por completo. Sin embargo, no pueden remover lo que genera la enfermedad en primer lugar. ¡Ni siquiera un 「Recuperación」 común y corriente podría remover una enfermedad tan arraigada dentro de un paciente!
Un silencio sepulcral rodeó la clínica.
Fue la joven Eda quien habló de nuevo.
–Ehm… ¿cometí un error?
–¿Error? No, para nada. Eso fue todo menos un error.
–Eso fue una 「Purificación」, ¿no? O una 「Purificación」 contenida dentro de una 「Recuperación」.
–Su invocación era la de 「Recuperación」, Lecán, pero eso fue una 「Purificación」 pura y dura. No hay otra explicación.
FIN DEL EPISODIO 12: 「Practicante Médica Norma」.
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