Ookami wa Nemuranai: Episodio 7.10 - 7.11 - 7.12
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Traducción en Inglés: Sousetsuka. (https://www.sousetsuka.com/p/blog-page.html)
Traducción en Español: Torno Traduce.
Imágenes de la Novela Ligera: TraitorAIZEN.
Si estás viendo en un sitio web que no sea traduccionesdoblet.blogspot.com, entonces esta traducción fue sacada de la humilde cosecha de Torno. ¡Me alegro que te guste!
7.10:
El momento donde Lecán entró al piso diecinueve, pudo ver a dos aventureros esperando en la entrada. Uno llevaba un arco mientras el otro blandía un bastón, los dos pares de ojos centrados en el oscuro pasillo frente suyo.
–Le imploro a los dioses; denme el poder de erradicar el mal. Acudan a nuestro llamado y respondan nuestras plegarias…
El arquero le dirigió poco mas que una mirada a Lecán antes de posar su vista sobre el pasillo. Poco después, otro Jittol llegó, con un gigantesco jabalí siguiéndole el paso de cerca.
Justo en el momento donde la bestia iba a atraparlo, una barrera invisible le bloqueo el paso al animal. Con una precisión como la de un reloj, una flecha y un hechizo salieron desprendidos al unísono detrás del hombre que huía.
–¡「Bandroux」!
Lo que le faltaba a esa Lanza de Fuego en poder se compensaba con control y precisión, pues escondido por la cortina de humo que genero la explosión, el monstruo tambaleaba por la sorpresa del impacto.
El animal que estaban cazando frente a él era la variante de rango cuatro del Jabalí Bambú.
Otras dos flechas volaron para llevarse la vida del monstruo mientras que el hombre que actuó como carnada cargó hacia ella con su espada.
Lecán vio la pelea hasta el final y luego bajó al piso diecinueve. Hizo caso omiso a las miradas que cayeron sobre él, pues ninguno de ellos haría contacto con el otro bando a no ser que hubiese una muy buena razón para hacerlo.
Su plan de seguir descendiendo, sin embargo, fue detenido por un punto azul brillante que detectó con su habilidad extrasensorial. Si era una de esas variantes de monstruos gigantes, este seria un muy buen momento para ir y dejar una 「Marca」 en este piso.
Amasó el maná dentro de su cuerpo a la par que caminaba rápido. Sin siquiera avisar, lo apunto a un pilar vacío y…
La criatura, la cual no conocía de nada, se acercaba a pasos agigantados. Era solo cuestión de tiempo de que pudiese verla con el ojo desnudo; parecía ser mucho más grande de lo que se había imaginado.
Fue en ese momento, cuando la pudo discernir, que atacó.
–¡「Bandroux」!
Salió una gran y gruesa lanza de su palma, la cual perforo a la bestia en el acto.
Lejos de la carga desalmada de hace unos momentos, la variante se quedó quieta por unos instantes, como si el tiempo mismo se hubiese detenido, y cayó al piso.
A pesar de que esperó después de sacarle la gema, no volvió a aparecer.
En el instante donde se preguntaba la veracidad de esa información que le dio Shiira, un miasma negro surgió a su alrededor, como si hirviese, del cual nació otro Jabalí Nariz-Torcida (Bambú), que no necesitó mas que otra Lanza para caer.
–¡「Estrato (Sijmel)」!
Un diagrama del calabozo se manifestó en su mente, pero el único piso iluminado era la planta baja.
7.11:
Las entidades que poblaban el veinteavo piso eran las variaciones de rango cuatro de los 「Lobos de Bosque」 (Torujes), sus ataques, velocidad y tamaño en una dimensión completamente distinta a las que vivían en el segundo nivel.
Tenían la misma predisposición a pedir refuerzos que los Urds si se sentían acorralados. Eran cazadores poco convencionales, usando los pilares disparejos para saltar erráticamente y atacar a su presa desde puntos ciegos.
Con todo eso dicho, para alguien con 「Vista Tridimensional」 y 「Detección de Vida」, era muy fácil seguirles sus movimientos, y cada escaramuza terminaba demasiado rápido como para que tratasen de solicitar ayuda a lobos cercanos.
Peleó contra cuatro enemigos en este piso. Los cuatro cayeron con el mismo hechizo. Preparaba la magia y los derribaba apenas pudiese verlos. El cuarto lobo, desafortunadamente, logró esquivarlo; un lúgubre recordatorio de lo necesario que era lidiar con el retraso que había entre la canalización del hechizo y su lanzamiento.
–Voy a tener que primero centrarme en reducir el tiempo que me toma usarlo antes de intentar remover el canto por completo.
–¿Cuánto tiempo me tomó entrenar con mi espada para poder tomarla entre mis manos y que fuese un arma en la que pudiese confiar?
–Me espera un largo camino por delante…
7.12:
Hubo otro cambio en el diseño del calabozo cuando llego al piso veintiuno. Con una estructura como un collage de habitaciones cuadradas, algunas paredes tenían hoyos que dejaban ver a través de ellas. Habían habitaciones de dos puertas, tres puertas, e incluso algunas con cuatro.
Las aperturas eran demasiado altas y anchas para humanos normales. Incluso alguien del tamaño de Lecán tuvo cero problemas en pasar a través de ellas.
Las bestias mágicas parecían ser incapaces de moverse entre pieza y pieza. Dicho con franqueza, eran demasiado grandes para siquiera intentarlo, pues no cabían por la puerta.
Dado que estos hoyos eran aleatorios, las cosas que uno veía eran muy poco confiables, si uno siquiera era capaz ver algo en primer lugar.
Era imposible prepararse para una batalla en estos pisos. Cada recamara estaba llena hasta el tope de enemigos, quienes se volvían iracundas el instante cuando uno entrase. En el caso de que uno quisiese ir en grupo, la distribución extraña del espacio lo complicaría mucho.
–“¡Eso se soluciona atacando desde los hoyos!”, ¿verdad? Todos concluiríamos lo mismo, pero los monstruos no son tan idiotas como para no atacar habitaciones adyacentes.
En este nivel, moraban el tercer rango de bestias bajo la categoría “Masa Férrea”: 「Hombres Arrugados」 (Zeovan). Portaban ese nombre por la cantidad de grietas que recorrían sus superficies; sus estaturas eran cuatro veces la suya propia y tanto la magia como las espadas no surtían mucho efecto contra ellos.
Acorde a las notas que tenía, los monstruos atacaban otras habitaciones mediante amputarse parte de sus cuerpos y arrojándolos. Peleó con un martillo la ultima vez que estuvo por acá, pero tampoco entró en tantos enfrentamientos en ese entonces ya que estaba ansioso por bajar tanto como pudiese.
Planeaba poner su hechizo a prueba en el piso veintiuno, pero tuvo que detener su paso al discernir una variante de monstruo en la siguiente recamara.
Podría haber tomado un desvío si así lo hubiera querido.
–¿Pero qué clase de Jittol huye de un enemigo?
Tomó un respiro mientras amasaba su maná, entrando en el hoyo gigantesco incrustado en la pared.
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