Ookami wa Nemuranai: Episodio 3.1 - 3.2 / Inicio de Episodio 3
Autor: 支援BIS (ShienBIS)
Traducción en Inglés: Sousetsuka. (https://www.sousetsuka.com/p/blog-page.html)
Traducción en Español: Torno Traduce.
Le damos inicio al Episodio 3: 「Prueba para el Aprendiz」.
N/T: Para cuando lean esto, ya habré ido a rendir un final. Dejenme sus plegarias. o7.
3.1:
Si estás viendo en un sitio web que no sea traduccionesdoblet.blogspot.com, entonces esta traducción fue sacada de la humilde cosecha de Torno. ¡Me alegro que te guste! Fijate de pasar y ver las otras cosas que tengo puestas ahí.Lecán dudó aún parado frente a la puerta del hogar. Al no haber una campanilla o llamador, tendría que levantar la voz o golpearla si quería captar la atención de quien estaba dentro.
–Pero, ¿está bien qué golpee así sin más?
Se quedó pensando un rato más con esto en mente.
3.2:
Tres días antes, previos a entrar al pueblo de Vouka, el aventurero consultó con Chaney.
–¿Hay muchas bestias mágicas en esta ciudad, Chaney?
–¿Bestias? Aah, ¡pues por supuesto que sí! Hemos adiestrado a varias, de hecho.
–Los monos se conocen como 「Zanvalds (Monos de Brazo Largo)」, y los lobos se llaman 「Treujes Lobos de Árbol」. Aun con eso, la gente los llama “Monos de Casa” y “Lobos de Casa”, respectivamente.
–Suele ser la norma que un pueblo tenga una sola especie entre las dos, pero Vouka es especial; hay de ambos tipos.
En el momento donde Lecán uso su 「Detección de Vida」 para sondear el interior de la ciudad, encontró una sorprendente cantidad de puntos azules, con grupos de hasta diez integrantes. Adicionalmente, como era de esperar, habían desparramados varios puntos rojos que representaban a humanos portadores de maná.
–Entre todos ellos, hay uno que sobresale un montón.
Preguntarle a Chaney implicaría que él cuenta con una habilidad de detección muy peculiar; aun así, con todo lo que pasó, era probable que el mercader ya lo supiese. Qué haya hecho la salvedad de decir “Aun con eso, la gente los llama Monos de Casa y Lobos de Casa”, algo que todos deberían saber, seguramente se debía a que ya estaba al tanto del poco sentido común que tenía Lecán sobre el mundo.
Durante su primer día y noche en el pueblo de Vouka, se quedó en la posada provista por el mercader, donde le sirvieron cena y desayuno. Al mediodía siguiente, recibió sus recompensas y preguntó a su empleador donde podría encontrar una apotecaria habilidosa.
Chaney preguntó sus razones, y Lecán habló de sus circunstancias; ya llevaba cierto tiempo haciendo sus propias pociones (algo necesario para quien estaba siempre metido en batallas como él), pero ciertos problemas lo hicieron irse lejos de su hogar.
Ahora mismo, se encontraba en un lugar con vegetación completamente desconocida que no sabía usar. Por ende, deseaba estudiar bajo un herbalista de cierto renombre para aprender lo necesario. También, de ser posible, le gustaría comprar aquellos brebajes que fuesen demasiado complicados para que él los hiciese por su cuenta.
–Hum…¿asumo que te irás de la ciudad una vez termines de aprender? Entonces, le tendrás que pagar la tarifa adecuada.
–Sí, por supuesto.
–Y aprender de alguien con renombre significa que tendrás que pagar una suma importante. Por suerte, un aventurero como tú podrá aprender y costearse las clases solo con trabajar. ¿Qué tipo de poción estás buscando aprender?
–Pociones de Recuperación Física y de Maná. Esas dos.
–Muy bien, muy bien…- fue solo luego de mucho pensar que Chaney volvió a hablar.
Según él, era una persona muy excepcional que, por alguna razón, jamás tomaba aprendices.
Hubieron muchos que quisieron aprender bajo suyo; hasta el Lord le ofreció una gran suma de dinero por permitir a sus subordinados estudiar bajo su tutela, pero ella no solo se negó, sino que también amenazó con dejar el pueblo si seguían insistiendo.
–Así están las cosas; creo que no tienes mucha chance de que te tome como aprendiz, Lecán-san. Ten en cuenta, no obstante, que sus habilidades están muchos niveles por encima de otros profesionales en su campo. Aun si sé perfectamente que se va a negar, tengo la intención de pedirle que te tome bajo su al….no, eso no. Por ahora me limitaré a consultarle.
Era todo lo que podía pedir. Para él, no había plata o esfuerzo que fuese demasiado para obtener la chance de estudiar bajo un buen apotecario.
Como Chaney le pidió que esperase unos cuantos días, le pidió que encuentre una posada barata en donde pudiese quedarse.
–No me importa si se está apretado o apesta.- comentó. -Entre menos cueste, mejor. No se cuanto me voy a tener que quedar.
–Y, considerando que eres tú, dudo que haya un problema si vas a una zona medio peligrosa, ¿verdad? Ja, ja.- habló el mercader mientras sacaba un mapa muy detallado.
–Mira aquí. Está lejos de esta zona, pero no creo que tengas problemas en llegar, Lecán-san.
–Gracias, Chaney.
Aprovechando que su estadía ya estaba paga, se quedó el resto del segundo día antes de partir la mañana del tercero (por supuesto, solo después de desayunar).
Esa chica, Eda, que había escoltado a Chaney con él no salió en todo el tiempo. Él supuso que había dormido los tres días.
Luego de salir, caminó por la ciudad rumbo hacia la posada recomendada por Chaney. Era baratísima; solo pedía un cobre por noche.
–Che, que no solo es barata; la cama tiene heno adentro, y nada tiene moho o huele horrible. ¡Hasta hay agua en el lavadero!
Se tomó la libertad de pagar extra por la cena, y tanto la cantidad como el sabor fueron increíbles. Cuando se hizo de día, durmió de más para reponerse y le informó a la pasada que volvería a quedarse a la noche.
Se pasó casi todo el día comprando víveres y necesidades varias.
Luego de que cayera el sol, volvió a la posada y pagó por otra habitación.
–No me asignaron la misma pieza; imagino que esta es de las posadas que no te guarda la cama incluso si reservas varias veces.- pensó a la par que tiraba las cosas que compro dentro de 「Almacén」 y veía como se encontraban los alimentos perecederos dentro del mismo.
Desafortunadamente, ya eran varias las comidas y pociones en él que no eran aptas para el consumo. Por suerte, justo en el momento que bajó para buscar comida, un mensajero de Chaney hizo su aparición, acompañándolo a su habitación para dárselo ahí.
–Ah, no deben querer que se entere nadie más. Qué avispados.
El comunicado constataba que el apotecario accedió a verse con Lecán, y junto con eso se le concedió un mapa hacia donde vivía. Ahora, ya si lo aceptaban o no ya era algo que se tendría que ganar él. Por último, también le entregaron un mapa que llevaba a la tienda de Chaney.
–El Maestro le ha pedido que vaya a verlo una vez sepa si fue aceptado o no.- informó el mensajero antes de retirarse.
Una vez se despertó, fue al encuentro de la boticaria, una mujer llamada 「Shiira」. Su casa estaba en un lugar complicado, bordeando la pared exterior del distrito comercial.
El barrio por donde tenía que ir era una zona donde se erigieron hace mucho un montón de edificios complejos, ahora desoladas sombras de su antigua grandeza. Sus habitantes no eran muy distintos, pues este lugar era un rejunte de aquellas personas demasiado pobres como para poder permitirse una vivienda digna; dudaba siquiera que estuviesen ahí legalmente.
Después de pasar por interminables curvas en callejones estrechos, terminó en una zona completamente rodeada por arbustos.
–Todo ese verde debe ocultar plantas. Puedo ver a través de ellos algunos pastos y árboles que tienen pinta de ser venenosos.
Muy atrás, había una casa que le pareció extraña. En una ciudad donde todos los hogares y edificios eran de piedra o ladrillo, era raro encontrarse con una vivienda hecha enteramente de madera. No parecía tener un segundo piso, pero el techo era demasiado alto para una casa de una sola planta, con una chimenea antinaturalmente larga arriba de la misma.
–Pero…
–Cómo que no hay manera de llegar a la casa, ¿no?
–Lo raro es que, según el mapa, tendría que haber un pasadizo al lado de este arbusto…
Le tomó poco tiempo pasar a través del pastizal, encontrando detrás de él un camino oculto.
Una puerta lo esperaba al final de este.
–¿De todos los lugares, acá?
–El único lugar donde no me quería meter.
El punto donde el mapa lo llevaba se superponía con la presencia que detectó su habilidad; aquella que tanto quería evadir.
Ambas estaban delante.
Si estás viendo en un sitio web que no sea traduccionesdoblet.blogspot.com, entonces esta traducción fue sacada de la humilde cosecha de Torno. ¡Me alegro que te guste!
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