Mirror Legacy Capítulo 26 - La Serpiente
Créditos:
Autor Original: Ji Yueren.
Traductor al Español: Miaodusi.
La serpiente contaba con un patrón de escamas de color marrón oscuro entrecruzado por su cuerpo, y su grosor era comparable al de la cintura de un niño de ocho o nueve años. Su cuerpo se enroscaba en círculo tras círculo alrededor de un gran árbol de higuera de Bengala, mientras observaba fríamente a Li Tongya y los demás usando sus brillantes pupilas verticales amarillas.
–¡Qué serpiente tan enorme! –Mientras exclamaba con asombro, las manos de Li Tongya formaban un mudra sin la menor lentitud. Apenas había pronunciado estas palabras, una tenue luz dorada ya aparecía flotando en su palma.
La serpiente siseaba sacando su roja y vívida lengüecilla. Abrió de par en par la boca y expulsó con fuerza una densa niebla negra.
Pero el destello dorado llegó primero, se dirigió directamente hacia la mandíbula inferior de la serpiente de escamas marrones, golpeándola y haciendo que su cabeza se torciera. La niebla negra se derramó entonces sobre un gran árbol cercano.
El gran árbol de higuera de Bengala siseó en un instante; su frondoso follaje fue corroído por completo y se volvió poco más que cúmulos de agua negra que caían sobre la tierra. Incluso el tronco principal —tan grueso que dos hombres no podían abarcarlo— había perdido una gran capa.
Un fuerte suspiro se escapó de las bocas del grupo.
Li Yesheng y los demás, al ver esto, se asustaron y retrocedieron repetidamente, pareciendo como si estuviesen a punto de darse la vuelta y echar a correr.
Tras salvar a Li Yesheng y a los aldeanos de la serpiente, Li Tongya negó con la cabeza con expresión grave y les ordenó en voz baja: –Mírenla fijamente y retírense lentamente.
Al ver cómo los hombres retrocedían paso a paso, la serpiente no los persiguió. Permaneció enroscada alrededor del gran árbol de higuera, mirando fríamente a todos.
Cuando el gran árbol de higuera desapareció de su campo de visión, Li Qiuyang dijo tímidamente: –¡La fruta está justo detrás de ese árbol!
–No hay prisa. –Li Tongya dijo, agitando la mano para luego ordenarle a Li Yesheng: –Reúne a los aldeanos, que traigan todos los palos largos y azadones de hierro de las casas. Si tienen arcos, mejor. Que traigan arcos y flechas y suban todos ustedes juntos a la montaña.
–Sí.
Li Yesheng acató la orden y, junto con los aldeanos que estaban ahí, bajó apresuradamente de la montaña.
Li Xiangping dio una palmada en el hombro de Li Qiuyang y dijo: –Entonces, debiste haber llegado justo cuando la serpiente había salido a cazar. No solo escapaste con vida, ¡sino que además obtuviste una oportunidad fortuita! Vuelve al recinto a continuar con tu cultivo. Aquí ya no eres necesario.
Al ver que Li Qiuyang, cubierto de sudor frío, asintió y bajó de la montaña, Li Xiangping encontró una roca azul donde se sentó para luego decirle a Li Tongya:
–Esta serpiente tiene unas escamas muy duras. Un uso del 「Arte de la Luz Dorada」 apenas le rompió unas pocas escamas de la mandíbula.
–A juzgar por su aspecto, no es más que una pequeña bestia del reino de la Respiración Embrionaria; ni siquiera ha despertado su inteligencia espiritual. ¿De qué sirve que sus escamas sean duras? –Respondió Li Tongya con indiferencia mientras observaba el terreno atentamente.
Poco después, los hombres fuertes de la aldea de Lijing subieron por la montaña. Al oír que iban a matar a un monstruo, se encontraban nerviosos y emocionados a la vez, caminando sigilosamente detrás de Li Yesheng.
Li Tongya inspeccionó el terreno, buscó a Liu Linfeng y preguntó:
–Tío materno, he oído que el año pasado la familia Liu mató un jabalí con una trampa. ¿Qué tamaño de trampa sería el adecuado para una serpiente tan grande?
Liu Linfeng dudó un momento y preguntó con cautela:
–He oído que esta serpiente es un monstruo y no se la puede medir con la lógica común. ¿Y si pudiera volar…?
–Naturalmente, no es capaz de volar. Simplemente tome su experiencia anterior y multiplíquelo por dos, –dijo Li Xiangping, mientras pensaba para sí: –Si esta serpiente pudiera volar, ¿acaso seguiríamos con vida?
–¡Entonces es fácil!
Al oír las palabras de Li Xiangping, Liu Linfeng lo aseguró con total confianza y se puso a dirigir a la multitud para cavar el hoyo. Entre gestos y órdenes, se le veía bastante majestuoso.
Liu Linfeng llevaba mucho tiempo conteniéndose. Antes, aunque la familia Li tenía poder, al menos le guardaban las formas a su familia y cuando surgía algún asunto en la aldea, venían a consultarle.
Ahora que los Li habían unificado todas las aldeas, ¿cómo se atrevería Liu Linfeng a seguir dando órdenes? Estos días lo habían tenido realmente aburrido. Por fin tenía algo que hacer, y Liu Linfeng recuperó al instante su entusiasmo.
–Esto no puede seguir así. Mi familia Liu debe encontrar su propio lugar bajo el amparo de los Li; de lo contrario, tarde o temprano decaerá. –Pensó Liu Linfeng para sus adentros mientras daba sus órdenes.
Li Tongya, que ignoraba los pensamientos de Liu Linfeng, estaba ocupado con Li Xiangping en adherir el 「Arte de la Luz Dorada」 a las flechas. Si no se usaba, este hechizo podía mantenerse unas doce o catorce horas, más que suficiente para matar a la serpiente.
Actualmente, cada uno de ellos podía adherir el hechizo una docena de veces. Cuando agotaban su poder dharma, se sentaban a meditar para regular su respiración.
Para cuando la multitud terminó de cavar el hoyo, cubrieron los rastros de tierra fresca, los taparon con hojas secas, y ellos también habían terminado de recuperarse.
Los hombres de la aldea se pusieron en formación. Los que llevaban palos largos se colocaron al frente, los arqueros detrás, cada uno con una flecha impregnada del Arte de la Luz Dorada, y caminaron con cuidado hacia donde estaba la serpiente.
Los que iban delante llegaron frente al gran árbol de higuera y exclamaron al unísono, asombrados:
–¡Qué serpiente tan aterradora!
La serpiente estaba enroscada sobre el gran árbol de higuera. Sus brillantes pupilas verticales amarillas hicieron que todos los presentes se estremeciesen. Abriendo la boca, escupió una densa nube de neblina negra.
Pero los de la primera fila ya habían sido advertidos; abandonaron los palos y retrocedieron rápidamente; la niebla negra apenas pudo corroer un montón de hojas secas y algunos cuantos palos largos.
Ráfagas de luz tenue dorada, lanzadas después de la niebla, llegaron primero que ella. Esas flechas, impregnadas con el 「Arte de la Luz Dorada」, eran extremadamente afiladas, por lo que se clavaron una a una en las escamas de patrón oscuro de la serpiente.
Habiendo sido perturbada una y otra vez, la serpiente finalmente se enfureció. Siseó, sacó su lengüecilla, abandonó el árbol y se arrastró sinuosa hacia ellos.
Los que estaban al frente se desparramaron de inmediato. Li Tongya y Li Xiangping se apresuraron a hacer mudras y lanzaron repetidos 「Artes de la Luz Dorada」, golpeando a la serpiente repetidamente hasta que esta que chilló de dolor, se enfocó sobre los dos hombres y se lanzó contra ellos.
Lejos de asustarse, ambos se alegraron.
Al ver que la serpiente se arrastraba pegada a la ladera del precipicio, los dos gritaron con voz potente:
–¡Prepárense!
La serpiente avanzaba cuando de repente sintió que el suelo se hundía bajo su cuerpo. Estuvo a punto de caer por completo en el gran hoyo oculto bajo las hojas secas.
Pero su cuerpo era muy largo, y no cayó dentro de la trampa por completo. Su cabeza se elevó rápidamente y se apoyó en el borde opuesto del hoyo. Estaba a punto de levantarse…
Y fue ahí que, desde el borde, apareció un grupo de aldeanos que empujaban juntos una gran roca azul. Gritando al unísono:
–¡Ahora!
La roca cayó y golpeó de lleno el lomo de la serpiente. Crujieron huesos y se rompieron tendones. La serpiente de escamas marrones siseó y quedó aplastada en el fondo del hoyo. Su cabeza se alzó en alto y la mitad de su cuerpo se curvó en forma de U, pero no podía moverse.
–¡Jajajajajaja!
Detrás de la multitud, Liu Linfeng soltó una carcajada, satisfecho con su obra maestra, y asintió complacido.
–¡Adelante! –Li Yesheng lanzó un gran grito. Todos tomaron varas de bambú afiladas y se pusieron a clavarlas sin descanso en el hoyo.
Aunque las escamas de la serpiente eran muy duras, no pudo resistir a una docena de hombres robustos atacándola. La multitud clavó las varas con fuerza durante una hora, y no pararon hasta que las varas de bambú quedaron teñidas de rojo.
Después de confirmar repetidamente que la serpiente estaba muerta, la multitud lanzó gritos que sacudieron el cielo mismo. Estaban todos muy orgullosos y discutían animadamente cómo sacar la serpiente del hoyo y llevarla cargada a la aldea.
Dejando a Liu Linfeng a cargo de los preparativos, Li Tongya y Li Xiangping llevaron a Li Yesheng y a unos pocos hombres de confianza, y rodearon sigilosamente la parte trasera del gran árbol de higuera.
Entre la espesa maleza vieron un suelo cubierto de huesos blanqueados.
Li Yesheng suspiró y dijo: –Li Yecheng subió a la montaña trasera hace años y nunca regresó. Seguro que se encontró con la serpiente cuando salía a cazar y la serpiente lo devoró.
Li Xiangping asintió con toda naturalidad. Li Tongya, en cambio, miró el pequeño árbol del que colgaban cinco frutos de color rojo brillante, con expresión grave. Girando su cabeza, miró a Li Yesheng y le dijo:
–Toma a unos cuantos hombres y vigila este lugar. Que no se acerque nadie.
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