Mirror Legacy Capítulo 21 - Consolidando el Poder
Créditos:
Autor Original: Ji Yueren.
Traducción al Español: Miaodusi.
Li Xiangping esperó hasta ver a Si Yuanbai desaparecer en el horizonte sobre su lanzadera voladora para recién entonces levantarse y tomar la tablilla de madera que estaba sobre la mesa. Desató la tira de tela y la desplegó para leer.
–「Método de Cultivo para la Rueda de Esencia Verdeazul」, primer grado.
La hojeó rápidamente. Era una técnica de cultivo para el reino de la Respiración Embrionaria.
Fruncía el ceño mientras leía cuando oyó a Li Tongya exclamar con sorpresa: –¿Esta técnica de respiración solo requiere practicar la respiración día tras día, sin necesidad de refinar la esencia lunar?
–Naturalmente no se puede comparar con ese espe– digo, con la técnica de nuestra familia, –Li Xiangping estuvo a punto de mencionar el espejo, pero temió que Si Yuanbai pudiera regresar, así que se corrigió.
–¿Acaso ese Si Yuanbai es realmente un Señor de Pico de la Secta del Estanque Verdeazul? Que Jing'er se haya ido con él así nomás me parece algo precipitado –dijo Li Xiangping, cambiando de tema.
–¿Qué otra opción teníamos? –respondió Li Tongya. –Si fuera algún tipo de cultivador malvado, bien podría haberse llevado a la gente por la fuerza. ¿Para qué habría de gastar aire en hablarnos y dejarnos técnicas y credenciales?
Li Xiangping asintió. Tomó la segunda tablilla de madera que estaba sobre la mesa y la desplegó para leer:
–「Incantación para Refinar Qi de Esencia Celestial」, técnica de cultivo para el reino de Refinación de Qi; segundo grado.
Li Tongya también tomó una tablilla y leyó por su cuenta:
–「Apuntes Secretos de Lixia」.
Al leer unas líneas más, no pudo ocultar su alegría y le dijo a Li Xiangping:
–Estos apuntes registran muchos conocimientos básicos sobre la cultivación, la distribución de fuerzas en la prefectura de Lixia[1] y los mercados de intercambio para cultivadores independientes. ¡Justo lo que más necesitamos ahora!
Li Xiangping tomó la tablilla, la miró y dijo pensativo: –Ya veo. Las técnicas se dividen en nueve grados: el primer grado es el menor y el noveno el más alto. Los conjuros, las medicinas y los artefactos se corresponden con los niveles de cultivo. Lo que no sé es de qué grado es la técnica de nuestra familia.
Al ver que su hermano menor se concentraba en leer los apuntes, Li Tongya tomó el sello de jade de color verdeazul claro que había dejado Si Yuanbai y canalizó silenciosamente su poder espiritual.
«Bajo el dominio de Estanque Verdeazul».
Instantáneamente, varios caracteres grandes de color dorado claro aparecieron en el sello. Luego, los caracteres se desvanecieron lentamente y fueron reemplazados por un brillante carácter «Li» de color blanco plateado y un pequeño mapa.
–Aldea de Lijing, Lichuankou, Aldea de Jingyang, Lidaokou[2].
Li Mutian entrecerró los ojos para identificar un momento y fue nombrando uno por uno los poblados. Estas cuatro aldeas eran precisamente aquellas que Si Yuanbai había mencionado, desde la Ruta Guli hasta el pie del gran monte Dali.
–Con el respaldo de la Secta Inmortal del Estanque Verdeazul, nuestra familia Li ya tiene suficiente poder. Ya no hace falta escondernos más. ¡Formaremos nuestras fuerzas abiertamente! Estas aldeas le pertenecen a nuestra familia Li.
Li Xiangping, que había bajado la cabeza para estudiar, levantó la mirada y dijo con calma: –Empezaremos mañana por la noche.
——
Chen Erniu se levantó temprano al amanecer y vio a los arrendatarios de la familia Li moviéndose como peces por la entrada y el fondo de la aldea, yendo casa por casa llamando a la gente.
–¡Tía Li! Dígale al hermano Li que cuando termine en los campos esta noche vaya detrás de la aldea. ¡El tío Tian tiene asuntos importantes que discutir!
–¡Ah! Está bien…
–¡Hermano Liu! La familia Li lo invita…
Por un tiempo, se armó un gran alboroto. Todos tenían dudas en el estómago. Finalmente, al llegar el atardecer, Chen Erniu terminó de cenar y se apresuró a ir detrás de la aldea.
La familia Li, siendo una de las dos familias más importantes de la aldea, tenía una gran capacidad de convocatoria. Chen Erniu alzó la vista y vio que habían llegado tanto las familias grandes como las pequeñas. Incluso Xu Wenshan, el hombre de mediana edad que años atrás había sido el cabecilla de los refugiados, estaba de pie respetuosamente detrás de Li Xiangping.
–La puta madre, llegué demasiado tarde. –Chen Erniu maldijo en voz baja.
Actualmente, el tal Xu Wenshan ya se había convertido en arrendatario de los Li. Era de palabra afable y sabía cómo manejarse. Con una decena de familias de refugiados se había unido para protegerse, y ya había reemplazado en la práctica a Chen Erniu como el principal arrendatario, algo que a Chen Erniu le hacía rechinar los dientes.
Miró a su alrededor. No vio a Li Mutian por ningún lado. Entonces Li Xiangping dio un paso al frente y dijo con una sonrisa:
–Perdónenme por molestarlos, pero tengo una buena noticia que contarles.
Al ver que todos prestaban atención, Li Xiangping continuó:
–Anoche, un inmortal de la Secta Inmortal del Estanque Verdeazul pasó por aquí. Vio que mi hermano menor, Li Chejing, tiene un talento excepcional, así que lo aceptó como discípulo y se lo llevó a la montaña inmortal para estudiar las técnicas inmortales.
Apenas pronunció estas palabras, fue como si hubiera lanzado una enorme roca en un lago tranquilo. Todos quedaron conmocionados. La gente se miró boquiabierta, aturdida, como si escucharan una historia, mirando fijamente a Li Xiangping.
–Felicitaciones.
Eso dijo el maestro Han Wenxu, suspirando profundamente y felicitando en voz alta.
Han Wenxu había venido de la ciudad, era de amplia experiencia mundana. Al oír a Li Xiangping mencionar la Secta Inmortal del Estanque Verdeazul, comprendió que debía ser cierto. Lo más probable era que Jing’er tuviese una apertura espiritual y que ese cultivador inmortal de la Secta del Estanque Verdeazul se lo hubiera llevado.
–Cada quien tiene su propio destino y karma, –suspiró Han Wenxu en voz baja, y luego habló por Xiangping: –Que Chejing haya podido ingresar en una secta inmortal es una bendición para toda la aldea.
Han Wenxu había vivido en la aldea durante más de veinte años, curando enfermos, respondiendo dudas y dando clases. Ya era una autoridad establecida en la aldea. Cuando él habló, las palabras de Li Xiangping cobraron cierta credibilidad, aunque la mayoría de los aldeanos no pudieron evitar seguir cuchicheando entre ellos.
Li Xiangping mantuvo una expresión calmada mientras mostraba entre sus manos un sello de jade. Al canalizar su poder espiritual, aparecieron cuatro grandes caracteres de un dorado resplandeciente:
«Bajo el dominio del Estanque Verdeazul».
–¡Inmortales!
Ante esta muestra de poder sobrenatural, la multitud estalló en un gran alboroto. Muchos cayeron de rodillas una y otra vez, inclinando la cabeza hasta tocar el suelo y exclamando en voz alta. Chen Erniu también estaba aterrorizado y miró hacia arriba con asombro e incertidumbre.
Li Xiangping esperó a que el carácter «Li» terminara de aparecer por completo, guardó el sello de jade y, mirando a la gente congregada frente a él, dijo en voz alta:
–Ese inmortal también nos ha otorgado unas técnicas inmortales y nos ha encomendado a mi familia, los Li, la custodia de la aldea de Lijing, Lichuankou, la aldea de Jingyang y Lidaokou.
Al terminar de hablar, juntó ligeramente los dedos de la palma de la mano, y de ella surgió un resplandor dorado brillante. Movió la muñeca con suavidad, y aquel resplandor dorado salió disparado con un silbido, se adentró en la extensa arboleda de la montaña y produjo un estruendo que levantó bandadas de pájaros.
En cuanto ejecutó este Arte de la Luz Dorada, debajo de él se oyó un ¡plas, plas, plas! mientras la gente caía de rodillas. Incluso Liu Linfeng, el cabeza de la familia Liu, se arrodilló temblando y lo miró aturdido.
–No tienen por qué hacer esto. Entre parientes y vecinos, yo, Xiangping, no puedo aceptar tales reverencias.
Li Xiangping observaba con indiferencia a los arrodillados a sus pies, permanecía inmutable mientras hablaba con tono despreocupado.
Chen Erniu escuchaba la voz de Li Xiangping con la cabeza pegada al suelo. Entre la conmoción y el caos de pensamientos, solo unas pocas palabras quedaron grabadas en su mente:
–Los cielos están por cambiar.
Li Tongya salía lentamente de Lichuankou. Detrás de él, Li Yesheng lo seguía, con un trozo de tela en una mano y un lápiz de carbón en la otra, anotando torcidamente algo.
–El Lichuankou sufrió la gran sequía de hace más de veinte años y aún no se ha recuperado del todo. Tiene poco más de cien hogares; es realmente lamentable, –iba diciendo Li Tongya mientras caminaba, volviendo la cabeza para hablar con Li Yesheng.
–Hermano mayor, hemos expulsado a las familias principales de Lichuankou y hemos repartido las tierras equitativamente. Los aldeanos ya no tienen que pagar arrendamientos. ¡Este impuesto del diez por ciento sobre las tierras es muy laxo! –respondió Li Yesheng con respeto.
Cerró la libreta con su lápiz de carbón, se la entregó a un aldeano que venía detrás, luego se inclinó ligeramente y dijo en voz baja:
–Al final, habrá que enviar a alguien para que administre. Pero entre los miembros legítimos y colaterales de nuestra familia, ya casi no queda ninguna persona con educación, que sepa leer y escribir, que esté a la altura del cargo.
–No te preocupes demasiado.
Li Tongya agitó la mano y, mientras Li Yesheng lo observaba con envidia, ejecutó el Arte de Purificación de Vestiduras para quitarse el polvo de la ropa. Luego respondió con calma:
–Padre y Xiangping se encargarán de eso.
Comentarios
Publicar un comentario