Mirror Legacy Capítulo 2 - La Familia Li
Créditos:
Autor Original: Ji Yueren.
Traducción al Inglés: WuxiaWorld
Traducción al Español: Miaodusi.
Li Mutian se despertó durante las primeras horas de la mañana, sus ojos puestos en el techo dilapidado de su casa. Allí, un pequeño destello de luz perforaba la profunda oscuridad.
Hace unos días, un pequeño agujero había aparecido en el tejado, que él no había tenido tiempo de reparar. Hacía tres días que no podía dormir bien. Viendo a su mujer dormir plácidamente a su lado, no pudo sino soltar un largo suspiro.
–Las mujeres no saben nada de la grave realidad de las cosas. Estos últimos días, esos inmortales han estado volando a lo loco hacia y desde las Grandes Montañas Li; parecían querer excavar un metro bajo tierra. Aterrorizaron a todos; cada vez que pasaba un haz de luz, la gente se ponía de rodillas y comenzaban a postrarse.
Frunciendo el ceño, Li Mutian tenía muchas preocupaciones en la cabeza. Al pie de las Grandes Montañas Li, las pequeñas aldeas del lugar siempre habían sido tranquilas. Sin embargo, esos últimos días habían traído consigo un miedo que los acongojaba a todos.
–Los caminos de la montaña son estrechos y aislados. La Corte Imperial está demasiado lejos cómo para gobernarnos, y nosotros no queremos que nos gobiernen, pero… ¿Una pelea entre Inmortales? Sus técnicas podrían borrar a toda la Aldea Lijing del lugar sin que sobreviva ni un alma.
Sin poder dormir más, Li Mutian se levantó y miró por la ventana a la profunda noche.
–El apetito de mis hijos crece día a día. Comen más en cada comida… mandaré a uno a atrapar unos peces y cangrejos por el río Meiche mañana.
–Si algún día una técnica inmortal nos mata, ese será nuestro destino. La Familia Li ha trabajado estas tierras infértiles por doscientos años; nuestras raíces son demasiado grandes. –Sacudiendo la cabeza, Li Mutian se giró de la ventana y dejó su hogar, sus manos puestas detrás de su espalda.
Afuera, su perro de pelaje amarillo seguía durmiendo. Li Mutian caminó por la gentil niebla de la mañana, observando como la Aldea Lijing se iba despertando– el sonido de los gallos, el ladrido de los perros y el humo que salía de todas las casas.
–¡Xiangping!–gritó Li Mutian a la casa de al lado. Escuchó unos sonidos de adentro antes de que la puerta hiciese un chillido y saliese de la entrada un joven.
–¡Padre! –Li Xiangping, un chico de aspecto decente con ojos pícaros, giró su cabeza y levantó la mirada para ver a Li Mutian y preguntó: –¿Qué haremos hoy?
–Ve al Río Meiche y pesca algunos peces y cangrejos, –Li Mutian hizo un ademán con su mano. –No hay mucho trabajo hoy. Trae de vuelta algunos sabores frescos para tu madre.
–¡Perfecto!
Li Xiangping agarró un cesto de cuerda y un tridente largo, listo para salir.
Con dos carcajadas, Li Mutian salió caminando hacia los campos.
*****El Río Meichi era tanto superficial como ancho, sus banquinas llenas de marismas y cañas. En vez de alimentar individualmente a sus docenas, o incluso cientos, de patos y gansos cada mañana, los aldeanos dejaban que pastasen libres en dirección al río.
Después, llegada la noche, alguien de la aldea se acercaría a la orilla del río y llamaría a todos los pájaros. Ya familiarizados con la voz de su cuidador, los patos y los gansos se irían hasta sus casas una vez escuchada esta.
Li Xiangping llegó al Río Meiche antes de que los patos y los gansos fuesen dejados a pastar. El río estaba silencioso, con solo dos balsas pequeñas meciéndose sobre la orilla. Enrollándose las mangas y arrodillándose en el lodo, sintió ciegamente con sus manos sobre el piso y fijó sus ojos sobre un destello verde en el agua.
–Ah, qué buen pez…
Li Xiangping sostuvo la respiración y se movió rápido. Con un agarre firme, atrapó al pez de cola verde por las branquias y lo levantó.
–Jeje…
Li Xiangping soltó algunas fuertes risas, arrojando al pez dentro de su cesto. Los peces del Río Meiche no solían ser tan fáciles de atrapar. Ese pez de cola verde debía de haber nadado descuidadamente río abajo, lo cual permitió que aquel niño tuviese la suerte de atraparlo.
Mirando las plantas de sus pies, Li Xiangping se dio cuenta de algo extraño. Había un lugar adonde el agua estaba demasiado tranquila, reflejando una luz tenue de color plateado.
Justo cuando estaba por aguantar la respiración y meterse a ver de qué se trataba, una voz fuerte lo llamó desde la otra orilla.
–¡Hermano Xiangping!
Li Xiangping escondió su cesto instintivamente detrás de su espalda y se giró en la dirección adonde había oído el llamado, donde un niño que apenas había pasado los diez años salió de entre las cañas.
–Oh, eres tú, Hermanito Ye. ¿Viniste a cuidar a los patos? –preguntó Xiangping, aliviado.
–Mira. Atrapé a este cola-verde, yo solito. –dijo Li Xiangping, mostrando su canasta.
–¡Increíble! –exclamó Li Yesheng, mirando con envidia a la canasta.
Su padre había estado postrado en cama durante años, y su hermano mayor no hacía nada en su casa, por lo que los tres solían tener una comida sin saber de dónde vendría la siguiente. En un día común, no tenía más opción que mendigar comida en la casa de su tío mayor, Li Mutian. Li Xiangping, el primer primo de Li Yesheng, siempre lo había tratado a él como un hermano menor.
Después de un breve intercambio, Li Yesheng sacudió la cabeza. –Muy bien, hermano, será mejor que vaya a ver a los patos. Si pierdo alguno, mi hermano mayor me dará unos buenos golpes.
–Ve tranquilo, ve tranquilo.
Li Xiangping lo incitó, pues tenía ganas de investigar el misterioso objeto debajo del río.
–¡Muy bien!
Tan pronto como Li Yesheng se fue, Li Xiangping tomó una bocanada de aire y se sumergió al fondo del río. Buscó, buscó y, tal y cómo había previsto, sus manos se toparon con algo redondo.
–Pfft…
Subiendo a la superficie, Li Xiangping tomó aire y se secó la cara antes de examinar lo que había encontrado.
El objeto era del tamaño de su palma, con una placa central de color cian ceniza, anidada alrededor de su eje por lo que parecía ser un marco de hierro oscuro. No tenía nada de extraordinario.
La parte del frente estaba rota en siete u ocho partes, apenas mantenida por el marco para no desmoronarse. La parte de atrás estaba grabada con un símbolo que Li Xiangping no pudo reconocer.
–Se parece un poco al espejo de mi tía.-murmuró. Su tía maternal, quien tenía los campos más grandes de la familia, era la única de la aldea que se podía permitir semejante lujo. Las chicas ordinarias tenían que bastarse con ver su reflejo en la superficie del agua. Cuando ella lo obtuvo por primera vez, su madre lo había llevado a él para verlo. Sin duda, era más conveniente el espejo que el agua.
Sin embargo, lo que tenía en las manos estaba muy lejos de ser como ese espejo –se veía borroso y ofuscado. Sacudiendo la cabeza con decepción, Li Xiangping lo tiró en su canasta antes de seguir pescando.
*****Lu Jiangxian había estado sumergido en agua por más o menos medio mes. Ya desde el tercer día la luz de luna se había vuelto sosa y no mostraba signos de que fuese a aumentar. Aun después de una semana de esfuerzo, no logró ver incremento. Solo podía brillar y nada más.
Durante esa mañana, temprano, mientras posaba su vista sobre un pez grande y verde, una mano forzó al pes contra una hendidura. Con un movimiento rápido, la mano agarró al pez por las branquias y lo levantó.
Lu Jiangxian, aun lidiando con la sorpresa de haber visto a un ser humano por primera, vez, vio como la mano sacó su verdadero cuerpo del agua.
Pudo ver una cara bastante grande y atractiva, sintiéndose levemente nervioso por un instante. El joven que lo tenía en manos dijo algunas palabras que él no entendió y lo tiró en una canasta, dejándolo haciendo contacto visual con el pez de cola verde.
Y en ese momento, Lu Jiangxian se dio cuenta de un problema bastante grave –podía escuchar, sí, pero quizás no entendería lo que escuchase.
El dialecto local sonaba parecido a los dialectos de las regiones Min y Zhe en su vida pasada, los cuales le eran completamente desconocidos. Incluso si pudiese hablar, lo más probable sería que la gente de la zona no pudiese entenderlo a él tampoco, lo cual haría difícil que se integrase en ese nuevo mundo.
Observando a los peces que caían en la canasta uno tras otro, Lu Jiangxian se concentró, viendo el entorno a su alrededor.
Vio como el muchacho levantó cuidadosamente el tridente que tenía en su mano. Desde donde estaba, Lu Jiangxian se podía hacer una vaga idea de qué estaba pensando el joven y cuál pez había captado su atención.
Cada vez que el chico atrapaba un pez, Lu Jiangxian podía verlo murmurar para sí mismo. En poco tiempo, ya había aprendido las pronunciaciones de los números del tres al seis y los nombres de las diferentes especies de peces. Cada animal atrapado traía consigo una valiosa oportunidad de aprender, todo gracias a que el chico hablaba consigo mismo.
–Supongo que lo tomaré un paso a la vez.
Viendo al joven levantarse e irse del río, Lu Jiangxian suspiró. Parecía ser de una familia de granjeros, por lo que seguramente le ofrecería todo lo que atrapó ese día a sus padres.
El plan de Lu Jiangxian era involucrarse con más gente e ir aprendiendo el dialecto local. Mientras tanto, buscaría maneras de acumular esencia lunar, siempre garantizando su propia seguridad antes de todo.
Notas de Traducción (cortesía de Thundergod):“Es posible que hayas notado que la familia Li vive justo al lado de las Grandes Montañas Li y el Pueblo Lijing. Parece como si fueran los dueños de toda la región, ¿verdad?”
”En realidad, se trata de una particularidad de la traducción. En el texto original en chino, estos son dos caracteres completamente diferentes. El "Li" utilizado como apellido (李) se traduce literalmente como "ciruela" y es uno de los apellidos más comunes en China. Mientras que el "Li" en los nombres geográficos (黎) se traduce como "amanecer" o "la multitud".”
”Así que, aunque parecen idénticos en español, no hay ninguna conexión histórica o ancestral entre la familia y la tierra en la que viven. La familia Li simplemente resulta residir al pie de las Grandes Montañas Li.”
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