Mirror Legacy Capítulo 19 - El Cultivador
Autor Original: Ji Yueren.
Traducción al Inglés: WuxiaWorld.
Traducción al Español: Miaodusi.
Esa noche, la luz de la luna era pura y brillante.
Li Chejing estaba sentado con las piernas cruzadas en el patio, concentrando su qi y calmando su espíritu, dispuesto a comenzar a condensar la tercera rueda: la del Circuito Celestial.
El cuerpo humano posee infinitas maravillas: tiene doce meridianos y tres dantian —superior, intermedio e inferior.
El 「Sutra para Nutrición de Meridianos del Yin Supremo」 mencionaba: "El dantian inferior es la morada donde se almacena la esencia; el dantian intermedio es la morada donde se almacena el qi; el dantian superior es la morada donde se almacena el espíritu."
De las seis ruedas de la Respiración Embrionaria, habían tres —Paisaje Profundo, Circuito Celestial y Capital de Jade— llamadas las Tres Barreras de la Respiración Embrionaria, pues resultaban especialmente difíciles de cultivar. La clave estaba en el hecho de que cada una de estas tres ruedas debía condensarse en un dantian diferente, formando así las ruedas espirituales.
Las otras tres ruedas eran comparativamente más fáciles. Así como la rueda de Paisaje Profundo se condensaba en el Punto de Acupuntura Qihai del dantian inferior, una vez condensada, con solo practicar la respiración, la rueda de Portar Brillo nacía de forma natural en ese mismo punto.
La rueda de Circuito Celestial, en cambio, se ubicaba en el Pabellón Júquè, que es precisamente la morada donde se almacenaba el qi del cuerpo. Una vez condensada, el poder espiritual fluía sin cesar, recorriendo todo el cuerpo. Si ese poder se concentraba en los ojos, estos podían ver a mil li de distancia; si se concentraba en los pies, estos adquirían una agilidad divina. Trepar por aleros y caminar sobre tejados se volvía algo sencillo.
Li Chejing meditó durante un cuarto de hora. Sintió que su Punto de Acupuntura Qihai estaba lleno y que las dos ruedas espirituales giraban una alrededor de la otra sin cesar. Entonces hizo un mudra, condujo su energía a través de los puntos de acupuntura de Shímén, Guānyuán, Shénquè y Mìngmén, y la concentró en el Pabellón Júquè para tratar de condensar allí la rueda espiritual.
Lu Jiangxian, que estaba observando a Li Chejing con su sentido divino, le aplicó una invocación de Paz Mental para ayudarlo, y junto con Li Tongya y Li Xiangping, actuaron como sus Protectores Dharma para protegerlo.
Mientras observaba a Li Chejing hacer mudras y prepararse para la ruptura, Lu Jiangxian sintió de repente un escalofrío en la espalda. A lo lejos, percibió una energía inmensa que se acercaba desde lejos hacia las Grandes Montañas Li.
Tras comparar la fuerza de ambas partes, Lu Jiangxian decidió actuar con cautela. Retiró su conciencia espiritual como si la marea bajara, se hundió en el interior del espejo y dejó de absorber incluso la luz de la luna que entraba por la claraboya. Allí permaneció, yacente en la cámara oscura del santuario ancestral como un objeto inerte; como si fuera un verdadero espejo de bronce.
En apenas unos cuantos segundos, un rayo de luz verde surcó el cielo sobre la casa de los Li. Lu Jiangxian sintió cómo la energía se alejaba y estaba a punto de exhalar un largo suspiro cuando vio que el rayo de luz flotaba hacia atrás y se quedaba suspendido lentamente sobre la casa de los Li.
——
Si Yuanbai salió de su cultivación en reclusión en el Pico de la Borla Verdeazul, habiendo progresado nuevamente. Tenía la intención de ir a las Grandes Montañas Li para causarle problemas a aquel cerdo demoníaco. Por ende, montó en su lanzadera voladora y siguió la antigua Ruta Guli hacia el sur.
–Aquella gran guerra cortó los mecanismos espirituales en la ladera norte de las Grandes Montañas Li, y las venas de la tierra quedaron sumidas en un caos total. Ahora, trescientos años después, esas venas y el flujo de energía se están recuperando poco a poco y muchas bestias demoníacas han logrado cultivar hasta un cierto nivel.
Al acercarse a las Grandes Montañas Li, Si Yuanbai descubrió que al pie de la montaña había muchas aldeas. Especialmente a orillas de un río sin nombre los poblados se sucedían en grupos de dos o tres, pareciendo mostrar mucha vitalidad y llenos de vida.
–Aquella gran guerra limpió el cielo y la tierra sin dejar nada, exterminó a todass las criaturas demoníacas de esta ladera norte y cortó el los mecanismos espirituales. Pero, sin quererlo, convirtió este lugar en un buen sitio para que estos mortales vivan.
Si Yuanbai miró hacia abajo y, de repente, percibió un destello de poder espiritual en la pequeña aldea bajo sus pies. No pudo evitar sentirse levemente curioso.
Pensó, en un principio, que se trataba de algún pequeño demonio causando problemas. Activo entonces sus ojos dharma para observar con atención y, bajo la luz de la luna, vio a un apuesto joven sentado con las piernas cruzadas. No solo eso: a su izquierda y derecha había dos jóvenes de rasgos similares que vigilaban, y al parecer también poseían poder espiritual.
–Qué extraño, –pensó.– este muchacho está rompiendo una barrera y no tiene a ningún miembro mayor de su familia que lo cuide.
La conciencia espiritual de Si Yuanbai recorrió la aldea con un leve barrido y no volvió a detectar ninguna otra fluctuación de poder espiritual. Se quedó atónito un instante, luego aplaudió suavemente y sonrió:
–Seguramente es un hijo bastardo que algún Colega del Dao dejó por ahí.
Li Chejing, abajo, no se enteraba de nada de eso. Por el contrario, se sintió repentinamente inspirado.
Aun mientras seguía tratando de condensar la rueda, una a una se le fueron aclarando las dudas sobre la invocación. El poder espiritual se concentró rápidamente en su Pabellón Júquè, y la rueda espiritual, cristalina, se condensó a gran velocidad, su habilidad haciéndolo parecer como si lo hubiese practicado mil veces.
–¡Qué gran muchacho!
Si Yuanbai se acarició la barba y lo elogió en voz baja.
El camino de la cultivación inmortal era peligroso y difícil. Los orificios espirituales eran solo la base para entrar. También dependía de la fortuna, la comprensión, la voluntad, y más aún del linaje de su familia, su secta y sus técnicas.
Ese muchacho tenía buena comprensión y talento innato, además de tener una profunda técnica de cultivación. Sin embargo, en esa aldea perdida entre las montañas, ¿cuántos recursos de cultivación podría usar? ¿Cuántos tomos secretos de invocaciones o técnicas podría obtener? Al final, solo alcanzaría a ser un Refinador de Qi y, en doscientos años, desaparecería convertido en cenizas.
El camino de la cultivación era largo y arduo. ¿Cuántos héroes habían fracasado en el intento? ¿Cuántos talentos habían perecido, junto con su clan entero?
Haciendo descender lentamente su lanzadera voladora, Si Yuanbai hizo un mudra y aplicó un arte de invisibilidad. Se sentó en la roca decorativa del patio y observó a los presentes con tranquilidad.
Entonces vio a un anciano mortal que se acercaba desde fuera del patio. Uno de los jóvenes que vigilaba como protector Dharma dijo: –Padre.
Al oír esto, la expresión de Si Yuanbai se volvió extraña. Entre mil personas, solo una poseía orificios espirituales, y allí había tres en una misma familia. ¿Acaso podían ser hijos de ese anciano campesino que tenía delante?
Juzgando por su poder espiritual, espeso y puro, debían de tener técnicas profundas. Sin duda eran hijos ilegítimos que algún Colega del Dao quien, a pesar de que tener hijos fuese algo tan raro, no tuvo el coraje de llevarlo a su hogar, quedando sin opción más que criarlos en esa aldea para que comenzasen a cultivar.
–Pero estos tres jóvenes poseen orificios espirituales. La cultivación de ese Colega del Dao debe estar al menos al nivel de Fundación Establecida o más,– pensó.
Aunque los cultivadores cuanto más alto era su nivel, más difícil era tener hijos, cuando los tenían, la probabilidad de que estos poseyeran orificios espirituales aumentaba considerablemente.
Entre los Refinadores de Qi alcanzaba uno o dos de cada diez. Después de la Fundación Establecida, llegaba a la mitad. Si estos tres jóvenes tenían orificios espirituales, su padre seguramente era un cultivador con la Fundación Establecida.
¿Y qué se podía decir de los Mansión Púrpura? Exceptuando a los patriarcas de las varias sectas inmortales, en todo el reino de Yue no se podrían juntar suficientes para contarlos con las dos manos. Un venerable del reino Mansión Púrpura, con toda su dignidad, ¿por qué habría de rebajarse a venir hasta esa pequeña aldea? Aunque hubiera engendrado un hijo bastardo, ¿quién se atrevería a llevarle la contra si se lo llevase a su casa? Dichos hijos tendrían que ser venerados como Pequeños Ancestros.
Entonces vio que el joven de abajo terminó de cultivar y, con el rostro lleno de alegría, dijo: –¡Padre, he roto la barrera!
Los miembros de la familia Li, naturalmente, estaban llenos de felicidad. Pero Si Yuanbai, sentado en la roca decorativa, lo observó y sintió una conmoción en el corazón. Reflexionó:
–En este tramo que va desde el antiguo camino de Guli hasta las Grandes Montañas Li, viven muchos mortales. Debido a la gran guerra, desde hace ya trescientos años, ningún cultivador ha custodiado esta tierra. Ahora que las venas de la tierra han vuelto a sus posiciones y el flujo de energía espiritual se va recuperando poco a poco, esta región debería volver pronto a estar bajo la jurisdicción de la secta.
–¿Por qué no usar a esta gente como una familia subordinada a la secta para custodiar este lugar? Apoyándome en el prestigio de ese colega con la Fundación Establecida, podrían mantener a raya a los monstruos de la zona.
La Secta del Estanque Verdeazul controlaba los cinco condados del sur del Estado Yue y, naturalmente, poseía un sistema de gobierno. La secta solo enviaba discípulos para administrar hasta el nivel de ciudad. Para el resto, utilizaba las intrincadas redes de alianzas matrimoniales de las familias de cultivadores y así controlaban los niveles menores.
La Secta empleaba medicinas y artefactos dharma para forzar a esas familias a cultivar materias primas y mantener una gran cantidad de mano de obra de bajo nivel de cultivación. Luego, año tras año, cosechaba a los discípulos sobresalientes de esas familias para nutrir sus propias filas. Este era un método ampliamente reconocido en el mundo de la cultivación.
La Secta del Estanque Verdeazul lo había utilizado durante más de quinientos años pasada su creación.
–De paso, puedo establecer una buen hilo de karma con ese cultivador de la Fundación Establecida.
Pensando esto, Si Yuanbai hizo un mudra, hizo visible su cuerpo y descendió suavemente hasta posarse en el patio.
Li Chejing estaba feliz, experimentando la sensación del poder espiritual fluyendo incesantemente por la Rueda del Circuito Celestial, cuando vio una figura con túnica verdeazul que aparecía suspendida en el aire sobre el patio.
Esa persona vestía una túnica verdeazulada, aparentaba unos treinta o cuarenta años, tenía rasgos apuestos y una sonrisa amable. Llevaba en la cintura una espada brillante y resplandeciente, dándole un aire etéreo y desapegado del mundo mundano.
Li Chejing y los demás se pusieron inmediatamente en alerta máxima y protegieron rápidamente a Li Mutian, que estaba detrás de ellos.
Li Tongya dijo en voz baja con severidad: –¿Quién es usted, señor?
Comentarios
Publicar un comentario